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Futbol

Ricardo Salazar | Las copas “amistosas” con un siglo de existencia

De las Tower, Bauer, Covadonga y Eliminatoria a las Oro de Occidente, Jarrito e Interciudades y hasta los pentagonales y hexagonales.
10 Jul 2020 – 05:26 PM EDT
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Ricardo Salazar te llevará de la mano por pasajes y datos en la historia del futbol mexicano. Crédito: TUDN

La Copa por México sigue causando estragos entre los que siempre buscan demeritar, destruir y exhibir toda su amargura, además de una extraordinaria ignorancia. Los Torneos de pretemporada siempre han existido desde el mismo nacimiento del futbol, con buen o bajo nivel, al final de cuenta son encuentros amistosos.

En antaño se disputaron innumerables con la donación de un trofeo por una casa comercial, periódico, personalidad de la política o hasta por el presidente de la República. Uno de los grandes encuentros que se escenificaron en los albores del balompié mexicano era el enfrentamiento entre dos combinados integrados por ingleses y otro por escoceses por la “Copa Internacional” en la primera década del siglo XX.

En 1908, el ministro de Gran Bretaña en México, señor Reginald Tower, donó un trofeo que se denominó Copa Tower, considerado el primer torneo amistoso entre clubes mexicanos. El primer ganador fue el Pachuca Athletic Club. La colonia española también organizó la suya. Durante las fiestas de la Virgen de Covadonga pusieron en disputa un trofeo con la participación del Club España y más tarde del Asturias. En la primera edición de 1918, el equipo hispano derrotó a Tigres.

En 1920 el Club América que había cambiado de nombre al de Centro Unión, también entró al festival y organizó la propia “Copa Unión” que se llevó a sus vitrinas al golear seis goles por uno al Pachuca, se puede decir que ese es el primer trofeo de los cremas en la historia.

En 1922 se reorganizó el futbol fundándose la Federación Mexicana de Futbol y el Campeonato de Liga que conocemos actualmente. Para no dejar sin futbol a los aficionados entre campeonato y campeonato se organizó la Copa Bauer que sustituyó a la Tower y que se llevó el Asturias al vencer al Germania en 150 minutos de juego.

En 1925, la Copa Bauer fue sustituida por la Copa Eliminatoria, un buen precursor de la Copa México, pero no deben contabilizarse los resultados, ya que, casi nunca participaron todos los inscritos en Primera División. En 1927 empezaron a llegar los primeros equipos extranjeros para realizar largas giras de uno y hasta dos meses, con ello, los torneos amistosos se fueron extinguiendo; en 1933 nació oficialmente el torneo copero y en 1936 decidieron enfrentar a los campeones de Liga y Copa a beneficio de la Cruz Roja, también antecedente del Campeón de Campeones.

Las visitas de clubes extranjeros fueron numerosas y exitosas, pero en la capital, por ello, los clubes tapatíos con el aval de la Federación organizaron la Copa Oro de Occidente a partir de 1954 con la participación del Atlas, Guadalajara, Oro y extendieron la invitación al León FC, luego se abrió a más participantes como el Irapuato, Zamora, Celaya y Morelia culminando en 1960.

En 1956, los tres equipos capitalinos, América, Atlante y Necaxa decidieron celebrar un cuadrangular invitando al Zacatepec. Un año después lo ampliaron a pentagonal con la incorporación del Toluca y lo bautizaron como “Jarrito de Oro” que tuvo seis ediciones.

En medio de esa fiebre por los torneos en 1957 comenzaron los famosos cuadrangulares y en 1958 los pentagonales con la participación de grandes equipos sudamericanos y europeos. Desfilaron Peñarol, Racing, River Plate, Botafogo, Uda Dukla, el poderoso FC Santos de Pelé, San Lorenzo de Almagro, Palmeiras, Ujpest Dozsa y Vasco da Gama y en 1964 se convirtieron en hexagonales que se disputaron hasta 1970. En Jalisco y en el Bajío no se quedaron atrás y también organizaron triangulares, cuadrangulares y pentagonales con equipos foráneos.

En 1965, la Federación aprobó la realización del Torneo Interciudades con ocho escuadras, cuatro de la Ciudad de México y otros tantos de Guadalajara jugando en las dos plazas todos contra todos, pero nada más tuvo una edición.

Así llegamos a los años setenta. Con el aumento a 18 y luego a 20 plazas en Primera División quedó menos espacio para esos cuadrangulares y mucho menos pentagonales. Fueron escasos y esporádicos hasta llegar a los noventa con un buen intento del Atlético Pachuca con la organización del “Cuna del Futbol”.

Desde finales del siglo pasado e inicio del XXI, los promotores se llevaron a los equipos mexicanos a realizar partidos en Estados Unidos, con ello desaparecieron prácticamente los torneos locales amistosos hasta la creación de la actual Copa por México, un torneo de pretemporada pensado ante la imposibilidad de cruzar la frontera y mucho menos congregar aficionados, pero esas ideas no son bienvenidas por la eterna amargura.

Si el nivel de juego es malo, eso le corresponde a los sagrados entrenadores y jugadores, quienes son los que ponen o no límites en su rendimiento durante una pretemporada.


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