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Opinión Deportes

Raúl Méndez | El Estado soy yo

Cuesta creer que en la cuna de la democracia yace la liga más desigual del escenario europeo.
6 May 2020 – 09:06 PM EDT

Del Top 5 en Europa, la Ligue 1 ha sido la primera en dar por finalizada la temporada. Se limitó a adelantar lo obvio: otro campeonato del Paris Saint Germain que no ha encontrado resistencia desde la llegada del capital catarí en 2011, excepto por Montpellier, cuando recién llegaron los nuevos dueños y el formidable AS Mónaco de la temporada 2016-17.

Un cuadro del Principado que fue desmantelado inmediatamente tras reunir el talento de Mbappé, Falcao, Bernardo Silva, Fabinho, Bakayoko, Sidibe, Mendy y Lemar bajo la conducción de Leonardo Jardim.

Cuesta creer que en la cuna de la democracia yace la liga más desigual del escenario europeo. Por décadas ha sido el semillero del continente, al producir los talentos más codiciados por los grandes, pero puede soñar con volver a reinar en el continente, gracias al PSG y sus millonarios recursos de cuestionable procedencia pese al supuesto Fair Play financiero.

Sin pretenderlo, esta es una verdadera liga de desarrollo para los otros 19 equipos (aunque respeta el principio de competencia de ascensos y descensos, es decir la premisa de premio y castigo, incluso en plena cancelación).

Para los que se atreven a citar la maravillosa “Sunderland ´Til I die” para “dar contexto” a profundas reflexiones o para lanzar acusaciones o amenazas a medias contra socios incómodos, en la serie referida no hubo poder humano que evitara los dos descensos consecutivos de los Black Cats.

Volviendo al concepto de competencia en Francia, la falta de fuerzas que se opongan al PSG ha afectado al propio equipo parisino. En estos últimos años, entre marzo y abril, ya tiene amarrado el título de liga y, probablemente, cerca de asegurar también el triplete con las dos copas.

Luego viene el bajón natural de rendimiento, producto de la relajación que implica coronarse en el torneo domestico con tanta antelación, en el momento de mayor exigencia en la Champions League, aunado a las lesiones de Neymar en años consecutivos.

Hasta el triunfo reciente sobre Borussia Dortmund pudo romper la racha de tres años consecutivos sin acceder a los cuartos de final, la instancia más lejana que conocen de la competición.

Ahora probablemente se escape la gran oportunidad de llegar más lejos en la Copa de Europa porque no se trata sólo de mantener a Mbappé y Neymar sino de rodearlos de juego colectivo capaz de retar a FC Barcelona, Real Madrid, Liverpool, Bayern o Juventus.

En la misma semana que la definición de la temporada se acordó en los despachos debido a la imposibilidad de reanudar, PSG tenía a su presidente en juicio, a sus dos pilares como el eterno objeto de deseo de Madrid y Barça y elementos claves con más de 30 años a punto de finalizar sus jugosos contratos.

Surgen interrogantes ante la decisión de la L1. La principal apunta hacia la Premier League, la Lega Serie A, la Bundesliga y la Liga. ¿Tomarán la misma decisión que en Francia? ¿En qué momento será posible jugar? ¿Es mejor enfocarse a la próxima temporada?

Por mucho que las reuniones sean semanales y acordes al contexto actual las resoluciones seguirán en manos de los gobiernos, con base en la información de los especialistas en materia de salud.

A destacar que durante el proceso, los dirigentes de las ligas informan oportunamente de su planeación cada semana. No permanecen en silencio.

Tal vez la Ligue 1 ha dado el ejemplo al resto del Top 5.

Hasta la próxima semana. Cuídense mucho, por favor.


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