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Víctor Espinoza es el primer latino en ganar la triple corona

El mexicano revivió la emoción de un título que no se lograba desde 1978.
6 Jun 2020 – 12:35 AM EDT
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El jockey mexicano ganador de la triple corona hípica, Víctor Espinoza, no nació entre los establos de carreras, de hecho, el hidalguense nació en Tulancingo en 1972, ‘en el rancho’ como él mismo dijo. Uno de sus primos lo llevó por primera vez a las carreras de caballos cuando tenía 14 años y ahí cambió su vida para siempre.

El joven de no mucha estatura buscó poder entrar en ese mundo, aprender y preparar caballos y eventualmente logró montar y competir. Tuvo victorias en el Hipódromo de las Américas en México y sus sueños empezaron a ser cada vez más grandes.

Entonces volteó la mirada a Estados Unidos y entonces se atrevió a saltar la frontera y como indocumentado llegó a San Francisco, California, donde de inmediato buscó trabajar con los caballos y así lo hizo cuando un entrenador que apenas hablaba español, se comunicó con un mexicano que no hablaba nada de inglés.

Se le dio un caballo para prepararlo y tan buen trabajo hizo que le dieron un billete de cien dólares, cuando se pagaban sólo diez por esa labor de entrenamiento. Sabía que estaba en donde debía estar su pasión y aprovechó todo lo que pudo.

Su carrera fue en ascenso poco a poco y su nombre se empezó a conocer en todas las pistas de carreras, en el paddock y los establos y se convirtió en uno de los jinetes más famosos de Estados Unidos.

Buscó la triple corona dos veces sin tener éxito, pues una de las tres carreras se le resistía cada vez, hasta que la vida lo llevó a montar a American Pharoah, el caballo que llevaba el alma de faraón, pero que en el registro su nombre estaba mal escrito. Tal vez por ello se impuso para obtener su propia fama.

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Era el año 2015 cuando se llevó el Derby de Kentucky, primera de las tres grandes de las carreras de caballos en Estados Unidos, luego Priakness Stakes en Baltimore, Maryland, fue la segunda competencia que lo emocionaba. Ambas fueron ganadas por el binomio demoledor que vencía con ventaja.

Ese caballo nunca se mostró cansado y para el tercer y último gran reto salió desde el quinto cajón.

Cuando la puerta se abrió tardó en salir, pero pronto emprendió veloz remontada para liderar antes del primer poste, con ritmo, con velocidad, con la decisión que permitió a Espinoza sentir la victoria desde entonces.

“En la primera vuelta fue la mejor sensación que he experimentado en mi vida”, dijo a los reporteros. Los 90 mil aficionados presentes gritaron todo el trayecto de la carrera. 2.4 kilómetros de alaridos, aplausos y adrenalina por las apuestas invertidas, por la emoción de los cascos sobre la arena y los jadeos de las bestias de la velocidad.

Al final con dos largos de ventaja se llevó la victoria, American Pharaoa hizo la hazaña 37 años después, pues desde 1978 nadie había logrado ganar la triple corona y el último había sido Affirmed con su jinete Steve Cauthen.

Ahora la historia colocaba a uno de los más famosos jockeys en la unión americana como el 14° en ganar la triple corona con su veloz caballo. El primer latino en la historia y tenía que ser mexicano, de Hidalgo.

Dos minutos con 26 segundos y 65 centésimas, el sexto tiempo más rápido en la historia de Belmont Stakes.

Hoy, Víctor Espinoza es muy bien conocido, reconocido y admirado, habla el inglés con fluidez y se abrió paso en el deporte de sus sueños, ese que lo enamoró a las 14 años y que lo encumbró a los 43, un apasionado de las carreras del que poco se ha hablado fuera del universo hípico.


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