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Todos los campeones de división avanzaron a la Ronda Divisional de la NFL. ¿Es normal?

El formato de competencia de la NFL permite que de manera frecuente uno o varios campeones divisionales queden fuera desde la Ronda de Comodines
12 Ene 2017 – 06:29 PM EST
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La recepción de David Tyree fue la jugada más icónica del Super Bowl XLVII. Crédito: AP-NFL

Como en muchas ligas deportivas con formato de Playoffs, la NFL no está exenta de sorpresas. Y especialmente ella, con un formato sui generis de seis clasificados por conferencia para empezar los partidos de eliminación directa.

Vamos a iniciar por lo básico: clasifican los líderes divisionales y los dos mejores segundos lugares; de los primeros, los dos con marca más alta descansan la primera semana y los demás se enfrentan entre ellos.

La siembra para los Playoffs se hace de la siguiente manera: los lugares 1 a 4 para los campeones divisionales acorde a su marca; los 5 y 6, para los comodines, también acorde a su récord. Es decir, bajo este formato, puede haber segundos lugares (los comodines) con mejor marca que los campeones de división.

Por eso en la NFL es frecuente que haya sembrados tres o cuatro (o los dos) que se queden en la Ronda de Comodines. Por ejemplo, el año pasado, todos los partidos de aquella fase fueron ganados por los comodines precisamente, es decir, por los sembrados 5 y 6 de cada conferencia.

En palabras llanas: no, no es normal que avancen todos los sembrados 1 a 4 a la Ronda Divisional. La última vez que esto ocurrió fue en la temporada 2011-2012, es decir, hace cinco años. Houston derrotó a Cincinnati 31-10, Denver a Pittsburgh 29-23, los N.Y. Giants a Atlanta 24-2 y New Orleans a Detroit por 45-28.

Así, los ocho campeones de división de aquella temporada avanzaron. Adiós comodines.

En la ronda divisional parecía repetirse el mismo patrón con victorias sólo de los locales. Baltimore eliminó a Houston 20-13, New England a Denver por 45-10 y San Francisco a New Orleans por 36-32. Los únicos que se salieron del guión fueron los Giants, que derrotaron a Green Bay por 37-20 en Lambeau.

En la Final de la Conferencia Americana, los Patriots vencieron en casa por un ajustado 23-20 a los Ravens; pero en la de la Nacional, los Giants volvieron a sorprender y le aplicaron un deja-vu a los 49ers del duelo en la misma instancia de 1991, al vencerlos 20-17 en tiempo extra.

Dos semanas más tarde, los Giants reeditaron otra de las grandes victorias de su franquicia, al vencer 21-17 a los Patriots en el Super Bowl XLVII, tal como lo habían hecho cuatro años atrás.

Curiosamente, fue el peor de los campeones divisionales de la Nacional el que se llevó el título. Si se repitiera exactamente el mismo patrón, Green Bay levantaría el trofeo Vince Lombardi el próximo 5 de febrero.

No suena descabellado.

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