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¿Cómo desarrolló Juan Carlos Osorio su estilo único de fútbol? Experimentando en la MLS

El director técnico de la selección de México usó a la MLS como un laboratorio para desarrollar su visión
10 Nov 2016 – 12:17 PM EST

En un frío día de noviembre en Massachusetts, los primeros rastros de escarcha poblaban el campo y las copas de los árboles mientras el Chicago Fire se reunía para su última sesión de entrenamiento antes de la semifinal de la Conferencia Este contra New England Revolution.

El año fue 2007 y el Fire venía de pasar momentos complicados. Después de cinco años al mando del equipo Dave Sarachan había sido despedido a mitad de la temporada. El entonces presidente del club, John Guppy, decidió que Juan Carlos Osorio sería su sustituto. El ex entrenador del legendario club colombiano Millonarios F.C. diseñó un cambio de dinámica que no solamente ayudó a Chicago a clasificar a la postemporada, sino también a ganar su primera serie de Playoffs ante D.C. United.

Osorio se diferenció rápidamente de Sarachan, quien se dio a conocer como un entrenador condescendiente con sus futbolistas mientras estuvo en el Fire. A Osorio, en cambio, lo llamaban "El Profesor", un título que sus jugadores usaban para describir su incesante meticulosidad y naturaleza estudiosa. La del colombiano era una presencia severa dentro del vestuario y se esforzó por controlar todas las facetas de la experiencia de juego del equipo, algo que consiguió en un tiempo relativamente corto.


Jim Curtin, actual entrenador de Philadelphia Union, fue parte de ese Chicago Fire de 2007. El entonces defensa pelirrojo tuvo que hacer un curso acelerado sobre el sistema de Osorio. En el primer partido del técnico en el equipo, Curtin fue ubicado en la izquierda, una demarcación en la que nunca antes había actuado. Chicago perdió por 4-0 ante Houston y el experimento finalizó allí.

Como el resto de sus compañeros Curtin fue parte del último entrenamiento antes del partido contra el Revolution. Esperaba una práctica apretada y exigente. En la víspera de grandes partidos las prácticas rara vez pueden ser consideradas como livianas. Para todos fue una sorpresa cuando Osorio propuso un régimen de entrenamiento diferente: Balonmano. El equipo jugó un partido de balonmano.

“Él estaba en todo”, recordó Curtin. “Con él todo era extremo. Cuando creías que ya lo habías descifrado él siempre salía con algo nuevo para mantenerte alerta”.

El tiempo que Osorio pasó en la MLS fue la antesala para su actual cargo como entrenador de la selección mexicana. El colombiano tiene un récord de 12 victorias, una derrota y dos empates con ‘el Tri’, una marca que representa 80 por ciento de éxito en uno de los asientos más calientes del fútbol internacional. Y aunque su única derrota fue el humillante 0-7 frente a Chile en los cuartos de final de la Copa América Centenario, en general es considerado como uno de los seleccionadores de México más exitosos de los últimos tiempos.


Osorio pondrá en juego ese récord el viernes, cuando en un partido de máxima rivalidad ante Estados Unidos en la ciudad de Columbus se ponga en marcha el Hexagonal Final hacia la Copa del Mundo de 2018. Para quienes lo conocieron en la MLS su llegada al gran escenario internacional no es una sorpresa.

En la MLS, Osorio experimentó un apreciable crecimiento. Dos de sus tres primeros trabajos como director técnico fueron en la liga, la cual fue su lugar de experimentación tras comenzar su carrera como preparador físico en el año 2000 con los Red Bulls para luego pasar al Manchester City, también como preparador físico y visor avanzado.


El período del colombiano en Chicago fue tan rápido, brillante y momentáneo como una estrella fugaz. Y su presentación ante los jugadores del Fire durante su primera reunión con el equipo generó una primera impresión con respecto a lo que Osorio podría ser en el futuro.

“Juan Carlos entró a la habitación con una intensidad tal que nos dijimos ‘ésto puede ser verdaderamente diferente””, recordó Curtin.


Osorio rápidamente se convirtió en una especie de artesano, haciendo sutiles cambios en la estrategia y las alineaciones antes de cada partido tras haber analizado informes del rival y haber mirado horas de video. Osorio se llenaba de orgullo al decir que era el hombre más preparado, algo que a veces lo convirtió en un personaje algo abrasivo. Su famoso tablero magnético era casi parte de su cuerpo. Los jugadores a veces entraban a su oficina y lo encontraban moviendo fichas, como si tratara de un científico loco combinando elixires.


A veces incluso llegaba a dormir en el centro de entrenamiento y su gran personalidad causaba de inmediato una impresión.

“Era un tipo único. Siempre iba a todos lados con su libreta”, dijo Chris Rolfe, quien jugó para Chicago Fire entre 2005 y 2009. “Él corría alrededor de la cancha, detenía las jugadas, usando su pizarra magnética para mostrar a los jugadores qué quería. Él sabía lo que quería y sabía cómo conseguirlo. Con su claridad nos ayudó a ir en la dirección que él quería”.


El período de Osorio en Chicago finalizó de manera abrupta. Era un secreto a voces que el entrenador tenía familiares en Nueva York y quería regresar a un equipo como los Red Bulls, el cual le había dado su primera oportunidad como preparador físico. No fue gran sorpresa entonces que en diciembre de 2007, apenas ocho días después de renunciar a su cargo en el Fire, haya sido presentado por el conjunto taurino como director técnico para sustituir a Bruce Arena.

La meticulosidad que ya era típica en Osorio creció en su paso por los Red Bulls. Jeff Agoos, nombrado como director deportivo poco después de la llegada del sudamericano, vivía muy cerca del entrenador. Osorio frecuentemente llamaba a Agoos para pedirle más videos de los rivales de su equipo.


“Lo tenía todo preparado. Sus hijos jugando en el segundo piso, su esposa fuera de casa haciendo algo, y él todo lo que tenía era un video enfrente y una libreta”, comentó Agoos. “Tomaba notas de manera meticulosa sobre los rivales que iba a enfrentar una y otra vez”.

La obsesión de Osorio aumentaba al llegar los Playoffs. Carlos Mendes, un ex defensa central de los Red Bulls que desde 2013 juega para New York Cosmos, experimentó de primera mano esa condición. De un día para el otro Osorio lo trasladó a la mitad de la cancha para jugar como volante de marca, posición que Mendes nunca había jugado antes. Al puro estilo de Osorio, después de 17 partidos de temporada regular en 2008, Mendes regresó a la defensa para la postemporada.


“Cuando te lo presentan lo primero que notabas era lo intenso y apasionado que es por el fútbol”, comentó Mendes. “Recuerdo que desde la primera reunión como equipo, cuando él hablaba sobre el futuro y sobre su visión del club, te dabas cuenta que él amaba su trabajo. Es apasionado y muy intenso”.

Los Red Bulls consiguieron la octava y última plaza a los Playoffs en el último día de la temporada regular de 2008. Rápidamente llegaron a la Final de Conferencia y a la final por la Copa MLS contra Columbus Crew. Tras estar en desventaja durante todo el primer tiempo, su equipo consiguió el empate parcial 1-1 en el minuto 51, gracias a un gol de John Wolyniec, justo antes de que Chad Marshall volviera a poner en ventaja al Crew dos minutos más tarde.

Osorio siempre tenía una nueva frontera por descubrir, un nuevo giro en la rotación para explorar, una nueva variante táctica para probar. A veces cambiaba de un sistema 3-5-2 a un 4-2-3-1 y de ahí a un 4-3-3 en tres partidos sucesivos. Siempre basado en las detalladas anotaciones que hacía sobre su rival. De manera frecuente sus jugadores tenían que ver sesiones de video durante 90 minutos, según Curtin.

El método de Osorio solía agotar a ciertos jugadores. Así que cuando la temporada 2009 comenzó de mala forma, el club no tardó demasiado en tomar medidas. Los Red Bulls habían iniciado la temporada con un pavoroso récord de dos victorias, 16 derrotas y cuatro empates -uno de los peores récords en la historia de la liga- por lo que el colombiano renunció en agosto tras ser eliminado de la Liga de Campeones de CONCACAF por el W Connection de Trinidad y Tobago.

“Creo que algunos de los jugadores que él tuvo en 2009 tenían una forma y una cultura diferente -una cultura americana- para preparar los partidos”, explicó Agoos. “Creo que el jugador estadounidense no se prepara en el entrenamiento en la misma manera que Juan Carlos quiere hacerlo. Creo que él necesita un ambiente adecuado. La cultura de la selección mexicana, su forma de ser, funciona bien con el método de Juan Carlos para preparar partidos”.


Tras dejar a los Red Bulls, Osorio pasó por varios equipos de Colombia, México y Brasil antes de conseguir su oportunidad con ‘el Tri’. Desde su arribo la selección azteca suma un triunfo tras otro, con la única excepción de la goleada que le propinó Chile. Incluso en ese fatídico partido Osorio aplicó su riguroso sistema de rotación en los cuatro partidos siguientes, de los que ganó tres e igualó uno.

La historia de Osorio es única. Un técnico internacional que hizo sus primeras armas en la MLS antes de ascender en el panorama internacional. Para quienes fueron sus dirigidos y para quienes trabajaron a su lado en ese momento el presente del “Profesor” es completamente lógico.

“Creo que cualquier entrenador que no haya tenido un gran nombre cuando llegó a nuestra liga y que después hace grandes cosas ayuda a la liga a crecer y a que sus técnicos sean más respetados”, dijo Curtin. “Lo que Bob (Bradley) está haciendo en Swansea City, por ejemplo, representa un gran paso. Creo que es bueno tener a alguien que ve el juego de manera diferente como Juan Carlos Osorio. Es uno de los entrenadores más únicos que he conocido”.

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