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La peor pesadilla: romperse cuatro veces los ligamentos de las rodillas

El portero y compañero de Jona Dos Santos en Villarreal, Sergio Asenjo, se lesionó atajando una de gol, en cumplimiento de su deber.
26 Feb 2017 – 06:50 PM EST
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Se trata de una prueba de vida para cualquiera. Crédito: Biel Alino (Getty Images).

Sergio Asenjo para estas alturas debe ser ejemplo no deportivo, sino ejemplo de vida. Su caso prueba que el máximo logro de un futbolista no es alzar la Champions League o acaparar títulos a raudales, sino sobreponerse a la adversidad cuando esta llega en forma de la lesión más terrible.

Desafortunadamente, durante el Villarreal 2-3 Real Madrid salió cambiado tras atajar con reflejos felinos un balón con destino de gol. Mirando al césped con los codos apoyados sobre las rodillas, él sabía de antemano que había ocurrido lo peor porque ya antes lo había sentido.

Antes de la irrupción del hoy portero del Mánchester United, David de Gea, con el Atlético de Madrid, el guardián de la meta colchonera era Asenjo. Pero el ocho de mayo del 2010 comenzó el viacrucis con sus rodillas al tronarse los ligamentos por primera vez.

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Gracias a la evolución de la medicina, una lesión de este tipo ya no es sinónimo del final de la carrera del futbolista. Pero los seis meses necesarios de recuperación mínima ponen a prueba el temple, la mentalidad del jugador que no puede jugar. En eso, el hombre debe valerse por cuenta propia sin la ayuda de traumatólogos ni de kinesiólogos.

No volvería a jugar hasta noviembre del 2010, cuando fue prestado al Málaga. Pero apenas 60 días después, el seis de febrero del 2011, se rompería de nuevo el ligamento cuando la pierna se quedó enganchada en el campo. Perdería un semestre más y a su regreso con el Atleti quedaría relegado a la banca como suplente de Thibaut Courtois.

En 2013 llega a préstamo al Villarreal y posteriormente es adquirido definitivamente por la escuadra amarilla. Los montos por los cuales fue comprado al Atleti nunca se han hecho públicos, (y se especula que esto se debe a su propensión a lesionarse, para lo cual los clubes se ‘blindan’ antes de ofrecer contratos).

El destino le jugó otra cruel mala pasada el 29 de abril del 2015 con su tercera lesión de esta naturaleza. La convalecencia fue aún peor que las dos veces previas: pasó casi un año apartado de las canchas y su regreso quedó postergado hasta el 17 de marzo del año pasado. El Villarreal hubo cubierto su puesto con el préstamo del meta francés Alphonse Areola, procedente del PSG.

Asenjo regresó a los terrenos de juego y Areola volvió a París. Este gran guardameta español se hallaba ofreciendo una temporada de hierro hasta que al minuto 25 de la visita del Real Madrid la pesadilla de siempre se volvió realidad por cuarta ocasión. Abordó por propio pie la ambulancia que lo trasladó al hospital para practicarle la resonancia magnética: lesión del cruzado. Otra vez.

A veces la ‘Orejona’ no es la máxima aspiración del futbolista. A veces, la máxima aspiración es volver a jugar al fútbol: Asenjo se ha ido y ha vuelto tres veces. Volverá también esta cuarta porque tiene corazón de campeón.


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