
Cientos de hinchas croatas tomaron el corazón de Dallas antes del juego ante Inglaterra. Entre cánticos, banderas gigantes e Ivana Knöll robándose cámaras, la previa mundialista convirtió la ciudad en una postal roja y blanca.

El jugador del Real Madrid se quejó del tiempo agregado por el arbitraje y aseguró que Italia no mereció empatar.