null: nullpx

Muhammad Alí provoca alarma médica por su grave estado de salud

Sus nueve hijos se han reunido con él en un centro hospitalario en Phoenix, Arizona.
4 Jun 2016 – 8:44 PM EDT

Muhammad Ali, el más grande boxeador de todos los tiempos, tiene en vilo al mundo del deporte por su estado de salud, calificado como muy grave. El ex campeón mundial de peso completo se encuentra internado en un centro hospitalario en Phoenix, Arizona, donde se han reunido sus familiares cercanos, incluyendo sus nueve hijos, informaron diversos medios.

Ali, de 74 años y afectado por la enfermedad de Parkinson, que le fue diagnosticada en los ochenta, ingresó el jueves por un problema respiratorio agudo y los especialistas están haciendo todo lo posible para mantenerle con vida.

“Sus posibilidades de supervivencia son inciertas”, explicaron los médicos que atienden al considerado Atleta del Siglo XX. Hasta el momento lo mantienen en terapia intensiva sin posibilidad de trasladarlo a otra zona debido a su delicada situación.

Trascendió la extrema preocupación de los hijos de Ali quienes están a su lado y temen lo peor.

Muhammad Ali nació el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, bajo el nombre de Cassius Marcellus Clay, nombre que cambió cuando se convirtió al Islam.

Fue medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y luego campeón mundial de los completos en 1964 cuando venció a Sonny Liston. Perdió ese título pero no en el cuadrilátero, le fue retirado al negarse a ser reclutado para el ejército de los Estados Unidos rumbo a la Guerra de Vietnam.

La Suprema Corte de Justicia aceptó la apelación de Ali quien, en términos boxísticos, ganó por decisión unánime y pudo evitar la cárcel.

En 1974 recuperó el cinturón de los pesos completos luego de ganarle a George Foreman en pelea realizada en Kinshasa, Zaire.

Se recuerdan las épicas peleas contra Joe Frazier, sobre todo Thrilla en Manila donde el propio Alí dijo sentir la muerte luego de 15 salvajes rounds con intenso intercambio de golpes con Frazier.

Perdió el título mundial en 1978 con Leon Spinks pero luego lo recuperó 7 meses después en combate de revancha. Se retiró como boxeador en 1981 luego de perder con Trevor Berbick.

En 1984 le fue diagnosticado con el mal de Parkinson, enfermedad con la que combate desde entonces pero que no le impidió ser portador de la antorcha olímpica que encendió el pebetero en los Juegos de Atlanta 1996.


RELACIONADOS:Boxeo

Más contenido de tu interés