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Una mirada a lo que quedó del 'matrimonio' estadounidense entre Patrick Vieira y el NYCFC

Ningún equipo tuvo mejor promedio de puntuación que el dirigido por Patrick Vieira, desde su llegada a MLS. Aún así, los números no son lo más importante que dejó atrás el ahora entrenador de OGC Niece
12 Jun 2018 – 3:15 AM EDT

Patrick Vieira y su esposa Cheryl se casaron en una de las montañas que rodean a Nice (Francia). Sí, la misma Nice a la que regresa ahora tras su primer ‘matrimonio’ como entrenador en jefe. Ya no en una villa medieval, sino en la 'Capital del Mundo’.

Cuando el ex ídolo de Arsenal como jugador, y prometedor entrenador de juveniles en el Manchester City, llegó a Nueva York, recibió un equipo que apenas iba a empezar su segundo año de existencia y había cerrado el debut con un desabrido octavo lugar en la Conferencia Este, décimo séptimo en la tabla general de la MLS.

Bajo su dirección, hasta el 9 de junio de 2018, (dos temporadas completas: 2016, 2017 y 15 partidos de este año) NYCFC acumuló en promedio 1,67 puntos por juego. Ningún equipo en MLS tiene mejor promedio de puntuación que el dirigido por Patrick Vieira en ese periodo.


Aún más allá de los números, conceptos futbolísticos, de manejo de grupo, de trato con los medios y de entrenador, es lo que queda. Alguien que aún con su experiencia como futbolista entendía que apenas comenzaba como técnico; quien a pesar de su icónico apellido comprendió que estaba aprendiendo de una liga nueva como la MLS y que más allá de su conocimiento del fútbol global, abrió espacios para jugadores del medio estadounidense.

En el campo de juego

El equipo de Patrick Vieira fue siempre uno atrevido, valiente, que no se escondió ante sus propios errores. Que no dejó de soñar en que construir desde el fondo con la posesión de la pelota, era la forma adecuada para hacer un fútbol productivo y atractivo de ver.

No hubo victorias importantes o derrotas desastrosas que desestabilizaran un concepto, una ideología. “Mover el balón más rápido, intentar tomar mejores decisiones lo más rápido posible”, dijo muchas veces.

Una filosofía que con su nombre particularmente va a quedar marcada en NYCFC a prueba de ‘clásicos’. Todo recae en el posicionamiento de su 4-3-3 y en cómo los hombres en ese sistema están móviles o estáticos cuando se construye desde el fondo, y sus compañeros necesitan opciones para tener opciones de pase con el fin de romper la presión.


El tema de grupo

La gran mayoría de los jugadores que han pasado por NYCFC han demostrado públicamente su aprecio, admiración y agradecimiento con el tiempo compartido con el ahora ex entrenador. Y los que no, nunca mencionaron un manejo extraño o a sus espaldas. Vieira siempre aseguró que salir de un jugador necesitaba como condición ‘sine qua non’, que el implicado se sintiera cómodo con el lugar a donde iba.

Aquellos hombres que por cualquier motivo dejaban de tener minutos o participación, siempre se comportaron a la altura, en gran parte por que así se les trató. Viera condujo hombres como Andrea Pirlo, Frank Lampard, David Villa, con casi su misma estatura futbolística, y cero dramas como dirigidos.

Con los medios

Cero arrogancia, se permitió un hombre ganador de todo lo que disputó como futbolista. Ídolo de masas y de grandes experiencias en su vademécum táctico. Explicó sin rimbonbancia, sonrió ante la impertinencia, regaló silencio ante la altisonancia, y a la ignorancia la trató con caridad. Con la prensa, Vieira quizá dejó de lado el rigorismo del juego para sacar la casta humana. Algo destacable en un deporte en donde muchos entrenadores de cualquier estirpe miran de lado al que pregunta.


Su propio aprendizaje y los nuevos espacios

No criticó las reglas diferentes, enredadas y para muchos innecesarias de la MLS. Las asumió como incontrolables que no podían desestabilizar sus objetivos.

Y entendió que el jugador salido de universidad en Estados Unidos, tiene un talento que está a medio desarrollar, sin dramatismo ni descalificaciones.

Debutó antes de irse a dos adolescentes (James Sands - 17 - y Joe Scally - 15-) Se la jugó negociando en un draft para quedarse con Jack Harrison (2016) y lo dejó ir cuando él quiso dar el salto de regreso a Inglaterra.

Jugadores como Ben Sweat, Sebastien Ibeagha y Thommy Mcnamara, son valores de un NYCFC en donde pudieron recibir una oportunidad, o segunda oportunidad, así como el ambiente para aprovecharla.


“Tomé mi decisión y seguí adelante con ella, porque yo nunca miro atrás”, lanzó enfático Vieira para cerrar el capítulo del interés que tuvo por mucho tiempo el Real Madrid para hacerse con sus servicios como futbolista.

Mismo concepto que seguramente le aconsejó en su decisión de irse a la League 1 y dejar un equipo con el que quedó cuarto en general en su primer año y eliminado en semifinales de conferencia; el que mejoró para 2017, quedando segundo en general aunque de nuevo partiera en semifinales de conferencia. El que hoy, con la mitad teórica de la temporada 2018, es segundo en la Conferencia Este y cuarto general.

“Todo se resume en su odio a la derrota y su orgullo en ser el mejor. Por eso es Patrick Vieira”, resumió de ‘Pat’, su gran amigo y mentor Arsene Wenger. Un objetivo que Vieira llevó a su trabajo cada día en MLS y que ahora seguirá siendo su punta de lanza en un lugar muy cercano a su corazón.


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