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La crisis arbitral de la Liga MX precisa que los jueces se fajen los pantalones

Las polémicas decisiones de Paul Delgadillo y Jorge Isaac Rojas en la final fueron meros síntomas de una gangrena muy avanzada.
2 Ene 2017 – 10:07 PM EST
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La mano de Archundia no tembló ni en un Alemania-Italia. Crédito: Getty Images.

Lo dijo Armando Archundia, gafete FIFA, voz autorizada y árbitro de semifinales de Copa del Mundo: la Comisión de Árbitros debe trabajar cinco días a la semana capacitando a los de negro y no dos, como viene haciendo actualmente.

El penal decretado a favor del América en la ida de la final y la roja a Göltz en la vuelta demuestran que los silbantes no saben posicionarse sobre el campo para observar las acciones cerradas en situaciones calientes. Delgadillo es tapado por los jugadores en la primera marcación y Rojas está en medio de la cámara húngara en la segunda.

El Tigres-América únicamente fue un muy agudo dolor de cabeza en un enfermo que ya sufre padecimientos crónicos.

Es necesario recordar al “Tuca” Ferretti mostrándole su billetera a Francisco Chacón en la controversial llave de cuartos de final frente al Monterrey un torneo atrás. De modo similar, el América de “Nacho” Ambriz resultó eliminado en aquellas semifinales por un penal en contra tras mano no intencional de Miguel Samudio.

El arbitraje mexicano es tan malo que su mala fama cruza fronteras. El 28 de abril de 2016 en Asunción, Paraguay, tras un Boca Juniors-Cerro Porteño de Copa Libertadores dirigido por el mismo Chacón, jugadores argentinos así como el entrenador Guillermo Barros-Schelotto inmediatamente fueron con los visores de la Conmebol para señalar el trabajo del mexicano. “Que se vaya a la ****”, lamentó el estratega fuera de micrófonos.

La mayoría de las equivocaciones de los árbitros de la Liga MX no provienen de desventajas tecnológicas respecto a quienes sí contamos con el beneficio de la repetición, sino más bien de falta de técnica (“saber correr el campo”) y de falta de valor, de agallas pues (conocer el reglamento y abstenerse de aplicarlo, lo cual es una negligencia).

El reglamento está primero para estudiarse y luego para ser aplicado. Malos trabajos como los que suelen hacerse en México (una ley de la ventaja no concedida, una falta que comienza fuera del área y termina dentro de ella que no es sancionada como pena máxima, etc.) reflejan que nuestros hombres de negro o bien no estudian la ley o bien no quieren aplicarla.

Un error arbitral repetido una y otra vez hace que la Liga MX pierda credibilidad. Ha llegado el momento de que la Comisión de Árbitros “juegue limpio y sienta su liga”.

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