Esteban Andrada, quien jugara con Rayados de Monterrey en Liga MX, agredió a un rival con un golpe casi con su puño en el derbi de Huesca vs. Zaragoza.
Esteban Andrada golpe a rival en el derbi Huesca vs. Zaragoza en España
El portero perdió la cabeza en el Derbi aragónes y agredió directamente a Jorge Pulido con golpe.
Las imágenes lamentables se dieron en la recta final del derbi aragonés, donde más que el orgullo, estaba en juego el tema del descenso a la Tercera División de España.
La agresión de Esteban Andrada en España
Esteban Andrada perdió la cabeza por completo en los últimos minutos de este compromiso de la Segunda División de España, donde Huesca y Zaragoza pelean por no perder la categoría, por lo que el duelo fue de alta tensión.
El exportero de Monterrey empezó como héroe al atajar un penal al minuto 7 a Oscar Sielva, pero después cayó el gol del mismo Sielva al minuto 65 con otro penal, un tanto polémico.
En la recta final y con el Zaragoza en busca del empate, Andrada se destinaba a cobrar un falta, pero el árbitro detuvo el mismo para una revisión del VAR, ahí se dio todo.
Jorge Pulido se acercó a decirle algo y Andrada lo empujó, el silbante lo expulsó por doble amarilla y el argentino salió corriendo hacia Pulido y le golpeó en la cara, una acción que provocó que se formase una tremenda bronca sobre el césped de El Alcoraz.
Dani Jiménez, portero de Huesca, devolvió el puñetazo a Andrada, y cuando todo se tranquilizó, el colegiado también le sacó la roja
¿Cuántos partidos puede recibir Esteban Andrada por su agresión?
Esteban Andrada se expone a una sanción de entre 4 y 12 partidos, según lo que determina el artículo 103, del Código Disciplinario. En función de las imágenes y de lo que termine describiendo el acta del partido, se espera un castigo ejemplar para el guardameta argentino.
Cuando jugaba en la Liga MX, tuvo un accionar polémico en un América vs. Monterrey, donde casi le rompe la nariz a Diego Valdés, pero ni siquier fue amonestado al considerar el árbitro que fue un golpe accidental.

