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Indianapolis Colts

La historia de los Colts: dos ciudades y tres quarterbacks emblema

Esta franquicia tiene intrigosos capítulos a lo largo de su historia y un presente interesante.
21 Nov 2019 – 7:37 AM EST

Una fría noche de invierno en marzo de 1984, a hurtadillas, con mucho cuidado de no hacer ruido, mientras caía una intensa nevada, decenas de tráileres y camiones de mudanza empezaban a vaciar el Memorial Stadium y a llevarse no solo el mobiliario y todo aquello que servía para montar los partidos de la NFL cada 15 días sino también a darle un duro y directo golpe al corazón a la afición de los Colts en Baltimore, que solo se quedó con su 'marching band' para mudarse sin previo aviso a Indianapolis.

En el remoto año de 1953 nació la franquicia de los Colts, que llegó a Baltimore para quedarse por espacio de tres décadas en las que se convirtió en el equipo predilecto de los habitantes de esa región del estadio de Maryland y durante ese periodo logró conquistar un Super Bowl y participar en otro, de la mano del que a lo largo de esos 30 años de estadía en la costa este de los Estados Unidos se convirtió en el gran ídolo y referente del emparrillado: el legendario quarterback Johnny Unitas.

En 1970, cuando los Colts vencieron en el Super Bowl V a los Dallas Cowboys 16-13 y en el que el legendario linebacker Chuck Howley fue nombrado MVP, la ciudad y su equipo vivían un tórrido romance, luego de que dos años antes sufrieran un duro golpe al perder el Super Bowl III ante Joe Namath y los New York Jets, en un inesperado revés.

Nueve de las siguientes 13 temporadas que duró en Baltimore el equipo, tras ganar en 1970 el Super Bowl, fueron con marca perdedora, particularmente las seis últimas, incluyendo la temporada de 1982 en la que concluyeron con foja de 0-8 porque se trató de un año atípico, recortado por la huelga de jugadores y la relación entre equipo, oficina y la ciudad se estaba fragmentando.

Ni la nostalgia, el sentimentalismo y las razones más convincentes que ofrecían los dolidos aficionados a los Colts impidieron la mudanza del equipo, el dueño del equipo, Robert Irsay ya había tomado su decisión y el Hoosier Dome, luego llamado por razones comerciales RCA Dome, se convirtió en su nuevo hogar, a unas 580 millas de distancia.

Sin embargo, los primeros años de los Indianapolis Colts no fueron particularmente brillantes, con inestabilidad en dos posicones particularmente cruciales, como la de head coach y quarterback, un desfile desde 1984, sin grandes éxitos hasta que en 2002 se conjuntó una exitosa mancuerna: Tony Dungy y Peyton Manning.

Tomado como la primera selección global del Draft de 1998, procedente de los Tennessee Volunteers, llegaría a la NFL uno de los quarterbacks más emblemáticos de todos los tiempos y a erigirse como la nueva gran figura de los Colts, pero no fue sino hasta que Dungy asumió las riendas del equipo en el terreno de juego que empezo a florecer y en 2006 los años de trabajo, los tropezones y las lecciones aprendidas, derivaron en el segundo título en la historia de la franquicia y el primero en Indy, cuando los Colts vencieron en el Super Bowl XLI a los Chicago Bears 29-17 en el que Peyton Manning fue nombrado MVP.

Entre Dungy y Manning hilaron siete campañas consecutivas llevando al equipo a los Playoffs, pero Dungy dejó el cargo por situaciones personales, y luego Jim Caldwell fue contratado como entrenador en jefe que incluso llevó al equipo a otro Super Bowl, el cual perdieron ante los New Orleans Saints, pero se mantuvo, salvo la campaña de 2011 que Peyton se perdió por lesión prácticamente en su totalidad, que el equipo no alcanzó la Postemporada.

Sin embargo, esa fue la campaña en la que Manning se fue de los Colts, desdeñado, por la puerta de atrás (debido a una lesión en el cuello y vértebras que ponía en vilo el resto de su carrera) y con una buena cuota de ingratitud luego de lo que le dio a la ciudad y a la organización de Indianapolis, ayudando, con sus éxitos deportivos, a que se edificara un recinto más moderno como el Lucas Oil Stadium, inaugurado en 2008. Manning se iría, envuelto en respaldo y confianza, a los Denver Broncos a participar en dos Super Bowls más, y a ganar la edición 50.

La salida de Manning, a su vez, trajo como consecuencia un corto pero emocionante capítulo para la afición en Indianapolis con el arribo de Andrew Luck, la primera selección global del Draft de 2012, procedente de la Universidad de Stanford, que en siete años, aunque solo jugó seis de ellos por una lesión que le hizo perderse toda la campaña de 2017, volvió a darle protagonismo al equipo con un viaje al juego por el campeonato de la Conferencia Americana.

Su intempestivo retiro previo al inicio de la campaña de 2019, aduciendo una enorme dificultad para reponerse al 100 por ciento de las lesiones y que derivaron en un estado anímico no apto para seguir en el futbol profesional, le abrió la puerta a Jacoby Brissett, a quien le fue encomendado ponerse el traje de bombero y apagar lo que se suponía iba a ser un incendio, pero los resultados, las sensaciones y las proyecciones indican algo opuesto.

La selección de tercera ronda (91 global) del Draft de 2016, procedente del Wolfpack de North Carolina State, en su primera gran responsabilidad profesional de tiempo completo, ha guiado a Indianapolis al corte de caja de la Semana 11, a una marca de 6-4, cuando el pronóstico era completamnte distinto, con tintes catastróficos, pero el primer quarterback de raza negra en ser titular en esta organización le ha dado una inesperada pero necesitada estabilidad al equipo, aunque su historia con los Colts ha empezado a escribirse, no pueden dejarse atrás los nombres de Johnny Unitas, Peyton Manning y Andrew Luck.



Las imágenes de impacto en la Semana 11 de la NFL

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