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Y el bateador designado en la Liga Nacional ¿Para cuándo?

En el pasado, lanzadores como Randy Johnson, Carlos Zambrano y Mark Prior, fueron perjudicados por lesiones al momento de ejecutar jugadas ofensivas.
7 Jun 2018 – 9:23 PM EDT

Por Octavio Sequera.
@osequeraTOMALO

En la temporada 2018 del béisbol de Grandes Ligas, Jacob deGrom, se unió a Adam Wainwright y Max Scherzer como los nombres más prominentes entre lanzadores activos que han experimentado lesiones, al momento de batear. DeGrom, pieza vital en la rotación de los Mets de Nueva York, sufrió una hiperextensión en su codo derecho, y aunque el problema no resultó ser tan grave, la situación conlleva a la pregunta: ¿Hasta cuándo?

En el pasado, lanzadores como Randy Johnson, Carlos Zambrano y Mark Prior, fueron perjudicados por lesiones al momento de ejecutar jugadas ofensivas; corriendo bases, haciendo swings e inclusive por tomar excesivas prácticas de bateo (Carlos Zambrano). En esta era ‘sabermétrica’, en la que se busca “perfeccionar” el béisbol y hacerlo más “atractivo” a jóvenes audiencias, resulta un poco incomprensible, que un tema tan importante como la salud de los lanzadores en la liga nacional, no sea tratado y lo peor, es que la solución está frente a todos: El bateador designado.

“Béisbol atractivo” en Televisión Nacional

De acuerdo con Forbes.com. Indios de Cleveland, fue el equipo con la mayor cantidad de ratings de televisión en el 2017, con un promedio de 9.22 puntos, lo que representó un incremento del 30% en comparación al 2016. Reales de Kansas City, ocupó el segundo puesto, mientras que Medias Rojas de Boston y Orioles de Baltimore, completaron los cinco primeros lugares. Con la excepción de los Cardenales de San Luis, cuatro de los cinco equipos con mayor audiencia en televisión nacional, son de la liga americana, cuyo elemento en común es pues, el bateador designado.
Después de un mes de temporada en el 2018, el total de ponches propinados fue 6.656, superior al número de lanzamientos conectados (6.360) indicando que 32.8% de las apariciones en el plato, terminaron en boletos (2.921), ponches (7.335) y pelotazos (354). Con tales números, se deja claro que el ‘afán’ de acelerar el juego para cautivar a la audiencia que pide un mayor dinamismo en el béisbol, no ha sido solucionado con un cronómetro, ni tampoco limitando las visitas al montículo.

“Béisbol atractivo” por los números
El integrante del Salón de la Fama y actual manager de los Mellizos de Minnesota, Paul Molitor, afirmó recientemente que “todo el mundo quiere más acción” y, por lo tanto, el incremento de ponches no “es bueno para el béisbol, a menos que la gente quiera ver a los lanzadores ponchando a 25 bateadores por juego, algo que para mí no es lo que la mayoría de la gente quiere ver”.


Tomando en consideración a alguien que conectó 3.319 imparables en 21 años en Grandes Ligas, habría que agregar que la temporada 2017 estableció un récord de cuadrangulares con un total de 6.105, superando los 5.693, establecidos en la campaña del 2000. ¿Mayor audiencia? SI. Tanto en las televisoras nacionales como regionales, se produjo un incremento leve, (entre 2 y 5% de acuerdo con “Sports Media Watch”), pero aumento al fin.

No obstante, ése pequeño aumento, pudiese ser interpretado como el inicio de una nueva tendencia, afirmada en las palabras de Paul Molitor: “todo el mundo quiere más acción”. En 2017, los bateadores designados se combinaron para 302 cuadrangulares, teniendo como líderes a Nelson Cruz de los Marineros de Seattle con 39 y a Edwin Encarnación de los Indios de Cleveland con 38 vuelacercas. ¿Coincidencia? Tanto Indios de Cleveland, como Marineros de Seattle, se ubicaron entre los equipos con mejores números de audiencia en televisión. En total, siete conjuntos de la Liga Americana ocuparon el top 10 de ratings en la campaña 2017 (Cardenales, Cachorros y Gigantes, los representantes de la Liga Nacionales en esa lista).

¿Cuánto más, pudiese incrementar el número de espectadores? Con la adición del bateador designado en el ‘viejo circuito’. Considere estos nombres: Kyle Schwarber, Yasmani Grandal y Willson Contreras, quienes durante la campaña anterior superaron los 20 cuadrangulares jugando a la defensiva y que, con el implemento de esta nueva modalidad, pudiesen tener mayor cantidad de apariciones al plato. Pero habría que agregar, inicialistas y otros sluggers que pueden cumplir la función de manera esporádica, casos como Paul Goldschmidt, Joey Votto, Cody Bellinger, Anthony Rizzo y la lista sigue y sigue.


Cierto, el pelotero con mayor cantidad de jonrones en 2017 fue Giancarlo Stanton, en la Liga Nacional, (Miami Marlins) con 59 cuadrangulares. También, es una realidad que el estadio con mayor asistencia fue el Dodger Stadium, con un promedio de 46.492 espectadores por partido. Pero, ante las constantes lesiones de los lanzadores y el notable incremento en turnos que generaría el implemento del bateador designado en la Liga Nacional, ¿No aumentaría estas cifras? Piense por un momento: Lanzadores más saludables, más jonrones y como dijo Paul Molitor “más acción”.

Apoyo siempre la ‘vieja escuela’, las estrategias de los managers, los cambios dobles, los duelos tradicionales, pero, me resulta inadmisible ver la cantidad de lanzadores lesionados por cumplir funciones adicionales de manera forzada, más aún cuando la solución está frente a nuestros ojos y sin perjudicar a nadie. Pues la gente seguirá viendo a Clayton Kershaw, Max Scherzer, Jake Arrieta, Madison Bumgarner y Zack Greinke, durante nueve innings en la lomita (en caso aplicable) y al mismo tiempo, el número de oportunidades ofensivas aumentaría considerablemente.

En medio del dilema; ¿Estrategia? Vs. ¿Acción? Considero que la salud debe ser prioridad.

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