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León

¿Es que ya nadie sabe cómo rayos detener a la delantera del León?

La primera decisión de Torrente fue poner juntos a Boselli y a Cano: 14 goles entre ambos y nadie sabe qué hacer para pararlos.
25 Nov 2016 – 2:43 PM EST

Las tácticas en el fútbol son como la moda: un día alguien se pone unos pantalones entubados y al día siguiente varios comienzan a usarlos entubados también; hasta que, meses después, alguien se pone unos pantalones bombachos y todo el mundo corre a comprar pantalones iguales.

En la Liga MX ocurrió algo parecido: un buen día algún técnico decidió que era mejor jugar con un solo nueve (para reforzar el medio campo con un hombre extra) y al día siguiente el resto comenzó a usar alineaciones de un único delantero rematador. Tijuana (Caraglio), Chivas (Pulido), Pachuca (Jara), Necaxa (Espíndola), Pumas (Britos) y Tigres (Gigcnac). Seis de ocho equipos de la liguilla visten el mismo modelo de pantalones.

El problema con las modas futbolísticas es que aquéllos que apuestan por lo distinto pueden, (si tienen éxito y un poco de suerte), hacer ver anticuadas o pasajeras a las modas más populares. Como las delanteras de muchos equipos constan de un hombre solo por el centro, las defensas fueron acostumbrándose a utilizar dos zagueros centrales (uno que marca y otro que sobra).


Jugar con dos delanteros, por lo tanto, genera situaciones de mano-a-mano con los defensas que varios clubes ya no saben cómo frenar.

Luis Fernando Tena en el León insistió en la moda del delantero solitario (Mauro Boselli) respaldado por extremos en las bandas (Elías Hernández y Darío Burbano) y tres mediocampistas detrás (Maxi Moralez, Luis Montes y Aldo Rocha). El problema es que la mayoría de los clubes mexicanos juegan con el mismo sistema y estaban preparadísimos para enjaular a la Fiera. Tras siete fechas del Apertura 2016, la directiva esmeralda decidió ponerse otros pantalones.

El primer partido de Javier Torrente en el banquillo guanajuatense vio al León engullirse al Atlas con un categórico 4-1. Germán Cano ya era titular en detrimento de Moralez y la zaga rojinegra sencillamente no estaba trabajada para lidiar con dos hombres de área. Cano sólo anotó la mitad de goles que Boselli en la temporada regular, pero abasteció al equipo con cuatro asistencias para gol.


La segunda victoria de Torrente, frente al América en el Azteca, fue otra demostración de la falta de práctica de las defensas de dos hombres frente a delanteras igualmente de dos hombres: ‘Nacho’ Ambriz fue cesado tras dicha derrota y la llegada de Ricardo Antonio La Volpe convirtió a los azulcremas en el otro equipo de la liguilla que juega con dos nueves. Aunque La Volpe, (más sabe el diablo por viejo que por diablo), forma atrás con tres zagueros.

Tácticamente, el único equipo que puede domar al León de Torrente son las Águilas del ‘Bigotón’. Se trata de dos equipos que han decidido vestirse distinto de los otros seis de la fiesta grande. Y eso que Torrente no se cambia la camisa jamás.


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