null: nullpx
México

¿Cómo es que Colombia se apoderó de la Concacaf?

Desde Osorio hasta el ‘Bolillo’ pasando por Pinto, los colombianos están dejando una marca en la Concacaf y quieren trascender en Rusia 2018.
15 Nov 2016 – 10:21 PM EST

Cuando Honduras fracasó incluso en calificarse al hexagonal final de la Concacaf rumbo a Alemania 2006, el fútbol catracho se concientizó de que la dirección técnica de “La H” debía ser llevada por entrenadores con los más altos estándares disponibles. Desde luego Honduras no podía convencer a Carlo Ancelotti o a Frank Rijkaard de entrenar en San Pedro Sula.

Por tanto, confiaron en el colombiano Reinaldo Rueda, quien había dirigido a las selecciones juveniles de su país, debutado a Mario Yépez y consolidado a Abel Aguilar, además de acudido al rescate fallido de Colombia rumbo al mundial 2006. Rueda logró lo impensado: tras 28 años de ausencia calificó a Honduras a Sudáfrica 2010.

En Honduras, desde entonces, no se andan con experimentos: llevaron al compatriota Luis Fernando Suárez, quien no sólo los calificó directamente a Brasil 2014, sino que también los llevó a los Olímpicos de Londres llegando a eliminar a la España, dirigida por Julen Lopetegui, de Juan Mata y David de Gea. Cuando se pensaba que Jorge Luis Pinto se iría a dirigir a Qatar o a China tras su hazaña costarricense, el maestro ajedrecista colombiano aceptó el reto de meter a los hondureños a su tercer mundial consecutivo.


Lo de Costa Rica como la mejor participación mundialista de una selección de la Concacaf (por la calidad de los rivales vencidos) ya todos lo conocemos; los resultados hablaron por sí solos.

Hernán Darío Gómez parecía un técnico de ideas caducas antes de aceptar el banquillo de Panamá. El modo en que los canaleros resistieron con diez hombres el duelo de semifinales ante México en la Copa Oro 2015, sin embargo, fue una cátedra de fútbol práctico: dos líneas de cuatro distribuyendo el balón del interior hacia el exterior para defender con la pelota en los pies sin concedérsela al adversario. Si los canaleros mucho confían en ir a Rusia, mucho se debe a la pizarra del ‘Bolillo’.

Ahora, fue el turno de México para matricularse en el instituto del fútbol colombiano. Las virtudes profesionales de Osorio son básicamente las mismas de Rueda, Suárez, Pinto y Gómez: trabajo intelectual y trabajo de cancha. No hay dilema entre la teoría y la práctica. Ningún profesional puede llamarse así si no combina formación (no necesariamente académica) con experiencia (no necesariamente jugando).

El paso siguiente y deseable es que estos técnicos colombianos hagan escuela en los países cuyas selecciones entrenan. Que sus entrenados a su vez se vuelvan entrenadores. Así será muy positiva la influencia del balompié colombiano en la Concacaf.

RELACIONADOS:México

Más contenido de tu interés