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Minnesota Vikings

50 años, la Era del Super Bowl: A los Vikings siempre les faltó un paso

Dos entrenadores legendarios: Bud Grant y Dennis Green, ambos de enorme legado.
26 Jul 2016 – 12:33 AM EDT

Por: Jorge Pinzón Anaya

El reciente fallecimiento del coach Dennis Green hizo recordar los buenos tiempos que Minnesota Vikings ha tenido en su historia, sobre todo en la década de los años noventa. Pero antes de llegar a esa etapa en el tiempo, los Vikings contaron con otro coach de enorme prestigio, Bud Grant quien, al igual que Green, se quedó al margen de conseguirlo todo. No por eso su legado quedó incompleto. La misión de los Vikings como franquicia sí tiene un pendiente, ganar un Super Bowl.

HACE 50 AÑOS

Hace 50 años los Vikings tenían de entrenador en jefe al legendario ex quarterback Norm Van Brocklin, campeón como jugador con Los Angeles Rams y Philadelphia Eagles. Su etapa como entrenador la inició precisamente con Minnesota en 1961, año debut de los Púrpura en la NFL.

En 6 temporadas Van Brocklin no pudo alcanzar un partido de Playoffs. Su paso terminó en 1966 con un desastroso 4 ganados, 9 perdidos y un empate. Todo a pesar de que contó con un quarterback llamado Fran Tarkenton que en esa época no fue tan significativo, pero luego se transformó en un elemento muy productivo en su segunda época con el equipo.

En 1967 apareció Bud Grant, entrenador de enorme éxito en la Liga canadiense de futbol americano. Durante 10 temporadas con los Winnipeg Blue Bombers jugó en 6 ocasiones por el Campeonato de la Grey Cup, ganó 4 veces consecutivas de 1958 al 62.



Con los Vikings su paso fue espectacular. El coach Grant trajo a Minnesota la filosofía de la disciplina y el control de las emociones durante un partido. Su dureza fue notoria con los jugadores pero no por un comportamiento malvado, simplemente la disciplina hizo que todos fueran mejores en la búsqueda de un objetivo. El control de emociones mejoraba la concentración en la toma de decisiones cruciales a la hora de los partidos. Bud Grant tenía un espejo en la NFL, otro entrenador de principios y valores muy similares, Tom Landry de los Dallas Cowboys con quien se encontraría muchas veces en postemporada, la ocasión más famosa fue el Playoffs Divisional de 1975, partido resuelto con el pase “bomba” de Roger Staubach a Drew Pearson para el touchdown del triunfo, jugada hasta ahora conocida como “Ave María”.

Hablando de sobrenombres, los Vikings también lucieron a la defensiva con linieros como Jim Marshall y Alan Page, ambos en el Salón de la Fama, principales protagonistas de la unidad defensiva bautizada como “The purple people eaters”.

Los Vikings del coach Bud Grant lograron un paso triunfador espectacular, lleno de momentos de grandeza, reflejado en los siguientes logros: Fueron 17 temporadas (1967 – 1983), 12 con marca ganadora, las 12 en los Playoffs, 11 veces como campeones de la División Central de la Conferencia Nacional, en 4 ocasiones ganaron la NFC y el derecho a jugar en el Super Bowl. Es aquí donde la historia hace un paréntesis desagradable en la historia de los Vikings, es decir, los 4 viajes al Super Bowl que se produjeron en 8 años, los 4 terminaron en derrotas.

Minnesota perdió el Super Bowl IV con Kansas City, el VIII con Miami, el IX con Pittsburgh y el XI con Oakland. Los últimos 3 con Tarkenton de quarterback, un jugador especial que estableció todos los récords como pasador en una época donde lanzar el balón no era la tendencia, tampoco correr con él para que el quarterback ganara yardas terrestres. Tarkenton lo consiguió antes de que llegaran Dan Marino, Brett Favre, Peyton Manning y compañía.

DENNIIS GREEN

Bud Grant dejó a los Vikings en 1983. Su asistente Les Steckel se hizo cargo pero tuvo una pésima temporada 1984 con 3 ganados y 13 perdidos. El veterano coach Grant tuvo que regresar al mando en el 85 para salvar la campaña con un 7 ganados y 9 perdidos. A partir de 1986 otro de sus asistentes recibió la oportunidad de dirigir al equipo, Jerry Burns quien tuvo 3 campañas consecutivas de postemporada pero, curiosamente, siempre perdía con el equipo que terminaba ganado el Super Bowl: Washington Redskins en 1987, San Francisco 49ers en 1988 y 89.

Burns era el coach de los Vikings en aquel año 1989 cuando hicieron el histórico cambio que trajo al corredor Herschel Walker quien venía de Dallas. Pero histórico para los Cowboys que se reforzaron lo suficiente para armar un equipo dinastía en los años noventa. La última temporada de Burns fue 1991.



En 1992 llegó a los Vikings el coach Dennis Green para convertirse en un paradigma en muchas facetas. Hasta ese momento de la historia, la NFL solo había tenido a dos entrenadores en jefe afroamericanos. Uno de ellos, Fritz Pollard en la década de los años veinte; el otro Art Shell quien llegó en 1990 a los Oakland Raiders. Ahora Dennis Green era el tercero en 73 años de historia.

El coach Green se caracterizó por su tremendo liderazgo y cercanía con las emociones de los jugadores, así como un formador de entrenadores. Resultó un paradigma por la gran cantidad de oportunidades que otorgó a todo el que lo merecía. Su paso por los Vikings fue menos largo que el de Bud Grant, pero también resultó exitoso de inmediato y consistentemente ganador.

Fueron 9 temporadas y media (1992 a 2001), en 8 ocasiones llevó a Minnesota a la postemporada, 4 veces como campeón de la División Central de la Conferencia Nacional. Durante la década de los años noventa los Vikings del coach Green solo faltaron una vez a los playoffs (1995) que ni siquiera fue una campaña perdedora.

El más grande recuerdo de esa época fue la mágica temporada de 1998 cuando los Vikings ganaron 15 partidos y solo perdieron uno en temporada regular. Aquel equipo contaba con el rejuvenecido quarterback Randall Cunningham, los espectaculares receptores Cris Carter y Randy Moss, el productivo corredor Robert Smith y los tremendos defensivos John Randle y Chris Doleman. Solo perdieron un partido, en Tampa Bay con los Buccaneers y por diferencia de 3 puntos.

Pero esa caída no fue la más dolorosa de 1998. Minnesota tenía todo para llegar al Super Bowl XXXIII, ese todo incluía ser la sede del partido por el Campeonato de la Conferencia Nacional ante Atlanta Falcons. Aquel encuentro fue memorable por la lucha de ambas escuadras. Con menos de 4 minutos de juego Minnesota ganaba 27 – 20 y tenía la oportunidad de aumentar 30 – 20 con un gol de campo para asegurar la victoria y el boleto al Super Bowl pero, eso no ocurrió. El veterano de los Vikings, Gary Anderson, realizó el intento de 38 yardas, distancia razonable para un pateador que no había fallado un gol de campo en toda la temporada. Pero nadie es perfecto, Anderson falló el intento y los Falcons se encaminaron primero a empatar y luego a ganar el partido 30 – 27 en el tiempo extra. Fue la ocasión más cercana que ha tenido Minnesota de regresar a un Super Bowl desde que lo jugaron por última vez en aquella lejana temporada de 1977 cuando perdieron el XI con los Raiders.

EL SIGLO XXI

La magia de Dennis Green terminó en 2001, año que empezó en forma trágica por la muerte del liniero ofensivo Korey Stringer debido a un choque de calor en el campo de entrenamiento. Fue la última temporada en Minnesota del legendario receptor Cris Carter quien luego tuvo un breve paso por Miami Dolphins antes del adiós definitivo.

La temporada 2001 terminó con marca de 5 ganados y 11 victorias, el coach Green fue despedido y Mike Tice se hizo cargo del equipo en el último partido.

A partir de ese momento el paso de Minnesota Vikings ha sido irregular, de altas y bajas, donde la mediocridad ha sido la característica principal. Tice se quedó en el equipo hasta 2005 con una campaña de playoffs en 2004 pero con marca de 8 – 8 y de comodines; Brad Childress se hizo cargo en 2006 hasta la mitad de 2010, le tocó el paso de Brett Favre y el partido por el Campeonato de la Conferencia Nacional en 2009 que perdieron 31 – 28 en tiempo extra con New Orleans Saints, escuadra encaminada a ganar el Super Bowl XLIV.

Leslie Frazier estuvo 4 años, uno de ellos Playoffs de comodines y en 2014 llegó el actual coach Mike Zimmer quien ha dado muestras de esperanza con una escuadra joven y talentosa, basada en el gran talento del corredor Adrian Peterson, de hecho en 2015 los Vikings debieron llegar más lejos de lo conseguido, tuvieron en las cuerdas a Seattle Seahawks pero otra vez un gol de campo fallado los marginó de dar un paso adelante, el paso que esta franquicia necesita desde su fundación, que ha tenido el impulso para darlo pero que nunca ha alcanzado su objetivo.


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