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Aquel Ave Fénix del tenis mejor conocido como Juan Martín del Potro

Con el aguante de Maradona, el tenista tandilense debe concluir la épica novela de su año 2016 en el último capítulo con Argentina en la Copa Davis.
26 Nov 2016 – 07:45 PM EST
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Quizás la canción más compartida en la historia de los muros de Facebook es Get Lucky, del dueto francés Daft Punk en la voz del norteamericano Pharrel Williams. Like the legend of the Phoenix, Como la leyenda del Fénix, All ends with beginnings, Todo termina en los inicios. “Venimos lejos para dar lo que somos, así que alcemos los límites y levantemos nuestras copas hacia las estrellas”, dice la letra antes del coro ya conocido por todos.

El año de Juan Martín del Potro es como la legendaria ave Fénix. Su inicio llegó cuando todos lo dábamos por acabado. Un soleado día de julio, sin embargo, resurgió en la cancha central de Wimbledon y acabó con un rival con el triple de títulos de Grand Slam como Stanislas Wawrinka. Tras el punto final el argentino levantó los ojos hacia el astro rey, se persignó y lanzó muñequeras y bincha hacia el público. Resurgido de las cenizas.

Al mes siguiente se colgó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos con el aguante de una grada repleta de compatriotas que hacían ver Río de Janeiro como si fuera la plaza pública de Tandil. Cómo hizo para colgársela es un asunto distinto: “Jugué contra Djokovic, Nadal y Murray. Les gané a dos y me faltó el tercero, pero estoy muy feliz porque me llevo algo conmigo. El tenis es mi vida. Sufrí cuando no pude jugar y hoy el tenis me hace feliz de nuevo”.

Del Potro tiene el corazón de un Golden Retriever, decía la primera frase de un artículo del Wall Street Journal con motivo de su participación en el Abierto de los Estados Unidos bajo el título de “El Hombre más querido en el tenis”. Delpo cayó paradójicamente en cuartos de final ante el campeón Wawrinka, cerrando las cuentas abiertas de Wimbledon.


Pero ni el capítulo último ni el epílogo de este 2016 de novela de Juan Martín del Potro acabó en Nueva York a manos de Stan, The Man: un mes después en Glasgow, Escocia, él mismo saldó su personal cuenta pendiente con Andy Murray venciéndolo en las semifinales de la Copa Davis. El argentino y el británico se mataron a raquetazos durante cinco sets y más de cinco horas de combate cruel del cual sólo el resurgido de sus propias cenizas habría de salir con vida.

El tiempo no es infinito y el año termina para Del Potro este fin de semana en Croacia. Habiendo ganado el primer punto para su país, seguramente el título de la Davis dependerá de un segundo juego de singles a matar o morir. Una bandera albiceleste en la tribuna de la Arena Hall de Zagreb tiene una leyenda rodeando el sol estampado sobre el blanco entre dos azules.

Esa leyenda dice: ACA ESTAMOS – FAMILIA MARADONA.

Se escribirá pues el último capítulo del año más increíble en la vida de Del Potro. En cuanto al epílogo, lo más lindo sería describir una escena de júbilo entre “La Torre de Tandil” y Diego Maradona, "El Barrilete Cósmico", moviendo las caderas al son de Get Lucky de Daft Punk que todos hemos escuchado.


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