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El nuevo formato del "All Star Game", ¿era esa la solución o se trata de un tema de actitud?

Más allá de los cambios hechos en el formato, lo que decidirá si el Partido de las Estrellas vuelve a ganar relevancia es la actitud de los jugadores en la cancha.
17 Feb 2019 – 5:09 PM EST

Inolvidables: grandes momentos en la historia del All Star Game de NBA

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Después del "juego" que terminó con marcador de 192-182 hace dos años en New Orleans, el comisionado de la NBA, Adam Silver, sabía que algo hacer tenía que cambiar en su All Star Game. La liga cambió el formato la temporada pasada, instituyendo el primer draft del Juego de Estrellas, y todos los involucrados sabían que tenía que haber al menos algo de defensa.

Funcionó: aunque la victoria del Equipo LeBron (James) por 148-145 sobre el Equipo Stephen (Curry) no pudo haberse confundido con un partido de playoff, tampoco fue embarazoso, como sí resultó el de New Orleans donde el choque fue más amistoso que nunca.

El primer cuarto fue extraño, considerando lo que el Juego de las Estrellas se había convertido en las últimas temporadas. Los jugadores desviaron pases, disputaron tiros en el aro e incluso cometieron faltas. El montón de jugadas destacadas fueron gracias a la genialidad de los jugadores, como debe ser.

Naturalmente, el cuarto final fue más intenso que el primero. James empató el juego a 144-144 con un triple cuando restaban menos de dos minutos para el final, y hubo una tensión genuina.

De hecho, todo se redujo a la posesión final, en la que el Equipo Stephen ni siquiera pudo disparar contra la defensa del Equipo LeBron. Todos claramente se preocuparon por defender y ganar.

Y de eso se trata este partido. Más allá de que los fans quieran asistir a una fiesta para ver a los mejores del mundo hacer jugadas maravillosas, los aficionados los quieren ver competir y luchar por una victoria. Eso fue lo que sucedió el año pasado y lo que espera la gente de Charlotte hoy y esto último depende los protagonistas más allá de los cambios y esfuerzos que pueda hacer la NBA.

Ese sin duda, será el mejor regalo que pueda recibir Michael Jordan, el dueño los Charlotte Hornets, quien cumple 56 años de edad recibiendo en su ‘casa’ a los herederos de su trono.


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