El delantero no pudo anotarle a Ghana cuando previo a ese partido un brujo del país africano aseguró haberle lanzado una maldición para evitar que hiciera goles.
El mediocampista despertó la polémica, pues fue captado cubriendo su boca, sin tener ninguna consecuencia por la llamada ley Prestianni que se aplica en este Mundial 2026.
El delantero no pudo anotarle a Ghana cuando previo a ese partido un brujo del país africano aseguró haberle lanzado una maldición para evitar que hiciera goles.
El mediocampista despertó la polémica, pues fue captado cubriendo su boca, sin tener ninguna consecuencia por la llamada ley Prestianni que se aplica en este Mundial 2026.