La conexión entre la selección de Irak y la ciudad de Monterrey en el repechaje mundialista fue mágica, sus aficionados tomaron la Macroplaza, invadieron el Gigante de Acero y se llevaron lo más preciado, el boleto al Mundial.
Milagro en Monterrey: Irak buscó bendición en una mezquita y selló su boleto a 2026
Los futbolistas de la Selección de Irak visitaron el Centro Cultural Islámico antes del partido de Repechaje rumbo al Mundial 2026 de la FIFA.
Pero gran parte de la victoria se gestó en el Centro Cultural Islámico del Norte, la única mezquita del noreste de México, en donde los futbolistas meditaron, reflexionaron, lograron la conexión y la paz necesaria para salir avantes en el duelo frente a Bolivia.
"Yo recibí una llamada como antes del sermón, no recuerdo cómo eran, 30 minutos, 20 minutos de alguien que me preguntaba sobre la dirección y todo eso y le indiqué la dirección y me dijo, antes de colgar la llamada y me dijo, ya venimos y dijo una palabra heraje, como dijo muy rápido, al final parece que dijo, ya venimos con el equipo de Irak era un mexicano", comentó Ismail Mohamed Allam, encargado del Centro Cultiral.
Él es Ismail Mohammed Allam y desde hace más de seis años es el encargado de traer a esta parte del mundo el Islam. El viernes pasado recibió con sorpresa la visita de los seleccionados iraquíes.
"Entonces yo empecé el sermón y estaba hablando y de repente ya entraron, hasta que yo estaba empezando, quiénes son, probablemente unos hermanos que tienen unas playeras, pero luego ya nos dimos cuenta que eran nuestros hermanos del equipo iraquí".
Las plegarias de los iraquíes fueron escuchadas.
"No acompañarnos, querían llegar a la casa de Dios, no acompañarnos porque todos aquí, como comenté que somos invitados en su casa, en la casa de Dios, entonces quisieron llegar para rezar el sermón y también pidieron súplica para que tengan el triunfo".
" Gracias a Dios, Dios escuchó esas súpliica y ganaron, entonces fue un momento hermoso para mí cuando cuando me llegó la buena noticia que ya ganaron", expresó Mohamed Allam.
A poco más de dos meses del Mundial se preparan para recibir al mundo, al musulmán que quiere sentirse en casa, al cristiano que desea explorar y sobre todo a la selección de Túnez, que tendrá en Monterrey su campamento base en la Copa del Mundo.
"Sí, claro, Túnez es un país grande, un país árabe, un país musulmán, entonces, como comenté, bienvenidos a nuestros hermanos de Túnez".
El Centro Cultural Islámico del Norte, el rincón en Monterrey que le dio ese envión a Irak para volver a un Mundial cuarenta años después.