El castigo era disputar el juego ante Inglaterra sin público, pero las normas de la UEFA contemplan que niños de hasta 14 años sean invitados gratuitamente.
Cientos de hinchas croatas tomaron el corazón de Dallas antes del juego ante Inglaterra. Entre cánticos, banderas gigantes e Ivana Knöll robándose cámaras, la previa mundialista convirtió la ciudad en una postal roja y blanca.
El castigo era disputar el juego ante Inglaterra sin público, pero las normas de la UEFA contemplan que niños de hasta 14 años sean invitados gratuitamente.
Cientos de hinchas croatas tomaron el corazón de Dallas antes del juego ante Inglaterra. Entre cánticos, banderas gigantes e Ivana Knöll robándose cámaras, la previa mundialista convirtió la ciudad en una postal roja y blanca.