En entrevista exclusiva para Faitleson sin Censura, el árbitro mexicano, César Arturo Ramos, narró algunos de los momentos más angustiantes que vivió, a lado de sus compañeros, cuando viajó a arbitrar a Medio Oriente y se quedaron varados debido a la guerra.
César Arturo Ramos relata los difíciles momentos de quedar varado en medio de la guerra
El árbitro mexicano, César Arturo Ramos, narra a detalle la odisea que vivieron para escapar de la guerra y regresar a México.
"Fue difícil, estuvimos atrapados varios días en Doha, Qatar, fuimos a trabajar a Emiratos Árabes y Arabia Saudita, venía en el vuelo de conexión, habíamos salido de Dubai muy temprano, hicimos una escala en Doha, de Doha tomamos para Estados Unidos el vuelo y de repente, a una hora 30 de vuelo, el capitán anuncia que tenemos que aterrizar de emergencia".
Dentro el relato del silbante a David Faitelson, los momentos estresantes comenzaron desde ese momento, donde no sabían los verdaderos motivos por los que los hacían volver a tierra.
"No sabíamos el motivo, pensamos que era una falla mecánica del avión, aterrizamos y empezó el desorden, empezó la incertidumbre, estuvimos 12 horas en el aeropuerto en Catar, nos llevan a un hotel, una zona neutral y empiezan los problemas".
CÉSAR ARTURO RAMOS SE ENTERA DE LA GUERRA
Para Ramos Palazuelos el tocar tierra y enterarse poco a poco de lo que estaba pasando, de que se encontraban en medio de un conflicto bélico, pronto comenzó a generar intranquilidad y preocupación.
"Empezamos a escuchar la noticia , saber que el conflicto bélico creció empezaban los misiles a lanzarse, la incertidumbre de la gente, tú veías los rostros desencajados, turistas varados, familias, niños, gente mayor y estuvimos inmersos de eso, no podíamos salir de una habitación de hotel".
Un hecho que de cierta forma trajo un poco de confianza al árbitro mexicano fue todo el apoyo recibido, tanto de la Federación Mexicana de Futbol, como de distintas instancias del gobierno mexicano.
"Quiero hacer y agradecer a la Federación Mexicana que en todo momento Mikel Arriola estuvo con nosotros, nos habló Ivar Sisniega, nos habló Iñigo Riestra, Manolo Herrero todos los días".
"No fue nada sencillo, sobre todo por nuestras familias, la incertidumbre de qué va a pasar, mi señora madre estaba con el alma en un hilo, ponía a rezar a medio mundo y bueno, gracias a Dios y a las gestiones, agradecer también a la Cancillería Mexicana, el señor de la Fuente, que nos contactó con la embajada mexicana en Catar".
OCHO HORAS DE ANGUSTIA PARA RAMOS PALAZUELOS
Dentro de su relato en Faitelson sin Censura, César Arturo Ramos, candidato a dirigir la final de la Copa Mundial 2026, narró la forma en que pudieron escapar de la zona de guerra, salida que primeramente debió darse en un muy largo recorrido vía terrestre, donde nadie les aseguraba su seguridad.
"La única frontera terrestre catarí es Arabia Saudita. Federación nos hizo el favor de contactarnos con la embajada, la embajada nos dio un contacto de una empresa de transporte y nadie quería salir, nos rentaron ahí un vehículo y nos llevaron ocho horas por tierra de Doha capital a Riyad, que es la capital saudí, ahí estuvimos una noche de pernocta, encontraron tres vuelos para nosotros a Estambul, Turquía".
" Fue larguísima la espera, fue muy complicado porque no sabíamos qué iba a pasar en el trayecto, la embajada te decía no te vayas, pero nos dijo también, si no se van hoy va a ser complicadísimo".
A pesar de los momentos de angustia, Arturo Ramos y sus compañeros contaron con una ventaja durante su largo viaje a casa, lejos del conflicto armado de Medio Oriente.
" Tuvimos una gran ventaja, teníamos la Visa saudí por haber ido a dirigir una semana antes, la Visa saudí no es nada fácil, es más complicada, incluso, que la Visa americana, eso nos ayudó a cruzar la frontera rápido. Pasamos cuatro retenes migratorios, nos iban siguiendo la embajada y la Federación en tiempo real con la ubicación, nos preguntaban por qué se detuvieron, eso fue lo más duro y, sobre todo, no saber qué iba a pasar".
Finalmente, César Ramos confesó lo estresante que llegó a ser estar encerrados en un cuarto de hotel sin comunicación y en medio de la incertidumbre de lo que sucedería con ellos.
"Había actualizaciones a diario del gobierno local y de la aerolínea, te llegaban alertas al teléfono de resguárdense, no salgan a la calle, no salimos, estuvimos encerrados de sábado a jueves en la noche, pero el problema es que los días y las horas pasan muy lentos, muy lento porque no puedes hacer nada, no está en tus manos, el espacio cerrado te impide toda comunicación".


