Perú da un ‘manotazo’ histórico y manda a Brasil a su casa

    Brasil dice adiós a la Copa América Centenario por su ineficacia y un error del árbitro.

    Foxborough - El que quiera ‘jogo bonito’ que lo busque en otra parte a la Copa América Centenario no llegó. Y si alguien busca a Brasil igual, porque se fue temprano del torneo.

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    Perú le ganó por la mínima diferencia con un gol con la mano Raúl Ruidíaz y le echó de la manera más impensada posible.

    Porque tradicionalmente los amazónicos tienen un juego sino excelso, sí efectivo, pero ahora ni lo uno ni lo otro.

    Y, además, a los amazónicos los árbitros les dan por ciertas jugadas inciertas y ahora en un giro de la historia, les cobró alguna.

    A los 75 minutos, Andy Polo se coló por la banda de la derecha y metió un servicio espinoso, por lo peligroso y agudo, pero algo elevado.

    Entonces Raúl Ruidíaz remató con la mano, en la versión de Copa América de la mano de dios, y el árbitro lo dio por bueno.

    Luego de señalar al centro, el silbante titubeó por unos minutos, habló con alguien con su sistema de intercomunicación y por fin lo validó.

    Pero Brasil, más allá de la falla del árbitro fue víctima de sus propias carencias y de sus errores. La ‘Verdeamarelha’ es cierto buscó el juego los 90 minutos, pero está convertido en un equipo vulgar y predecible, incluso fallón frente al arco contrario.

    Willian, Gabriel, Coutinho y compañía tiran de un carro con llantas cuadradas y apenas tracción. Que le cuesta andar en terreno liso y ni que decir a campo traviesa.

    Decidieron mal una y otra vez, cuando no se estrellaron en la defensa o tiraron al espacio sideral y zonas más lejanas.

    Perú llevó el juego con calma, se sabía la víctima de la noche, pero fue jugando y velando sus armas. Buscando espacios a velocidad y con buen toque.

    Fue ganando metros y oportunidades con los minutos y a los 75 aparecieron Polo y Ruidíaz, y la historia se alrevesó . Se dio un giro inesperado, una vuelta de tuerca en su máximo esplendor.

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    En los minutos restantes, Brasil solo se definió a sí mismo en esta Copa América Centenario. Tiró a trompicones, sin estilo ni pegada.

    Casi en desbandada atacó y falló, pero tuvo alguna a los 90+2. Elías quedó solo ante Pedro Gallese y el balón llegó a él desde la banda derecha.

    El jugador número ocho tardó en decidir y apenas remató a la posición del arquero peruano. Una calca de Brasil en el partido y el torneo. Un triste resumen de sí mismo.

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