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Detroit Pistons

¿El renacimiento de Derrick Rose y Dwight Howard en 2019-2020?

Los dos veteranos, de los Pistons y Lakers, se muestran en gran forma en el inicio de temporada.
2 Nov 2019 – 3:30 PM EDT

Hasta hace no mucho, digamos, 2012, tanto Dwight Howard como Derrick Rose participaron en el Juego de Estrellas de la NBA y eran parte de la baraja de figuras dominantes y jugadores referencia, destacando noche a noche en los boxscore de los juegos del Orlando Magic y de los Chicago Bulls, respectivamente, pero años después las cosas se torcieron para ambos, su carreras se hallaron en un punto crítico, rozando con el retiro.

Pareciera que nos subimos al DeLorean MC-12 y retrocedimos en el tiempo como en la película Back to the Future y en 2019 tenemos de vuelta a Howard y a Rose, como si hubieran sido guardados en viejas barricas de roble y en bodegas, en su mejor momento, aunque con algunos años más a cuestas, dando de qué hablar, positivamente, en este inicio de temporada en la NBA.



La primera estadía de Howard con los Lakers no fue nada buena, en la temporada 2012-13, ese año en el que se supone iban a ganar el título de la NBA, con Kobe Bryant y Steve Nash a bordo, pero que curiosamente marcó el inicio del declive de la quinteta angelina y del propio Dwight. A pesar de que los números del ganador del Slam Dunk Contest (2008) y tres veces ganador del Jugador Defensivo del Año (2009, 2010 y 2011) no mostraron un declive, sí lo hizo su protagonismo con los Houston Rockets, Atlanta Hawks, Charlotte Hornets y Washington Wizards.

Particularmente la última temporada con Washington fue de pesadilla, al solamente participar en nueve juegos, quedándose fuera por lesión en la espalda y que lo limitó sobremanera. Siempre fornido, voluminoso, impresionante, Howard apareció en el campo de entrenamiento de los Lakers (luego de haber sido canjeado de los Wizards a los Grizzlies pero dejado en libertad por Memphis) esbelto, algunos dirían que exacerbadamente flaco, casi irreconocible, pero su manera de jugar lo ha sido también en 2019-20.



Es verdad que sus números no impresionan gran cosa, al promediar 21.4 minutos, 5.4 puntos, 7.2 rebotes y 2.4 bloqueos por juego en la presente campaña, pero en un equipo en el que están LeBron James, Anthony Davis y Danny Green, los toques de balón escasean y las opciones ofensivas están bien definidas. Pese a ello, Howard ha aceptado su rol y lo que es mejor, y justo el pretexto para sacarlo en la conversación: lo que hace en cancha es impresionante.

A los 33 años y en su temporada 16 en la Liga, Howard luce en tremenda forma, dispuesto a aportar del modo que sea, desde la trinchera que le toque hacerlo, mostrándose superior a lo que sus números indican. El tiempo en la posición de '5' será repartido entre él, Anthony Davis y JaVale McGee pero a pesar de que su rol será secundario, deja muy buenas sensaciones y tanto el coach Frank Vogel como sus compañeros le hacen saber que su trabajo es valioso.


El retorno de D-Rose

De manera infame, trágica, casi injusta, las lesiones han sido ese nubarrón negro que ha acompañado a Derrick Rose prácticamente toda su carrera. Lo que parecía ser un camino directo al estrellato, a los campeonatos, a convertirse en una más de las estrellas fulgurantes del universo en la NBA, y que comenzó con la nominación al MVP en 2010-11, un año más tarde se llevó su primer gran golpe con la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda que lo marginó más de la mitad de la siguiente campaña, justo después de haber firmado una extensión de contrato por 94.8 millones de dólares con los Chicago Bulls.

Tras haber firmado un pacto con Adidas por 185 millones de dólares por 13 años, Rose se perdió toda la campaña de 2012-13, volvió a lastimarse, en esta ocasión la rodilla derecha, por una rotura de menisco, que volvía a causarle un severo estrago no solo deportivo sino psicológico.



De 2013 a 2016, de 246 partidos de temporada regular posibles con Chicago, Rose apenas jugó 127 a causa de las lesiones, de los partidos en los que lo guardaron apra darle reposo y en 2016-17 fue traspasado a los New York Knicks, luego formó parte de los Cleveland Cavaliers en 2017-18, y en 2018-19 jugó para los Minnesota Timberwolves equipo con el que acaparó los reflectores porque el 31 de octubre de 2018 anotó 50 puntos en partido ante el Utah Jazz, pero solo disputó 51 partidos.

Esta temporada, tras seis partidos con los Detroit Pistons, D-Rose promedia 25.0 minutos, 6.3 asistencias y 20.8 puntos por juego, estas dos las cifras más altas desde 2011-12, aquella temporada en la que fue nombrado MVP de la NBA. Es cierto que el equipo de la 'Ciudad Motor' no marcha del todo bien, con foja de 2-4, y que otra de sus estrellas, Blake Griffin, está fuera por lesión y eso brinda minutos y tiros a la canasta al exMVP, pero esto va más allá.



Rose ataca el aro sin miedo, no tiene temor de colarse en la pintura, entre el tráfico, justo el estilo de juego con el que se llevó el premio al Más Valioso hace siete años, un mérito personal dado el historial de lesiones, su proclividad a lastimarse, de fragilidad, pero las sensaciones que deja son muy positivas, esperanzadoras y nos hace pensar que podría reverdecer laureles y eludir lesiones.



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