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Mundial Rusia 2018

Opinión: defender otros colores en el Mundial por azares del destino

Jugadores de Francia e Inglaterra enfrentan racismo por nacer en otro país o tener otro origen.
8 Jul 2018 – 9:34 AM EDT

Querido lector, estoy seguro de que, si usted vive en Estados Unidos, sabe lo que es estar lejos de casa, extrañar a su gente y en ocasiones la necesidad de volver a casa; probablemente incluso ya tiene hijos que crecieron en un lugar muy distinto en el que usted nació y le tienen un profundo amor a su patria.

Nacer en un lugar no solamente define quienes somos, sino con quienes convivimos, qué comemos, la música que escuchamos; eso nos da un sentido de pertenencia. Criticar a alguien que viene de un lugar distinto es fácil, pero cuando defiende nuestros colores parece no incomodar; esa doble moral que caracteriza al humano se vive en México (al interior, en sus propios estados), en Estados Unidos, en Francia y en Inglaterra…

La Copa del Mundo es la fiesta de las naciones, pero también de los inmigrantes, de quienes dejaron su tierra para buscar un mejor futuro; ahora sus hijos defienden esos colores, a pesar de que en ocasiones no se les aprecie como debería.

Y es muy probable que usted no sienta afinidad alguna por los semifinalistas del Mundial ¿Francia, Bélgica, Inglaterra?, ¿en qué me identifico? Le cuento querido lector que esos equipos comparten la migración y también afrontan actos de racismo por nacer en otro lugar o tener padres diferentes; pese a ello defienden los colores de su país con orgullo.

Francia cuenta con 14 jugadores en su plantel que son inmigrantes o hijos de inmigrantes; a pesar de la euforia que se vive en Francia existe un cierto grupo que cuestiona la legitimidad de la representación, tan solo porque no nacieron en territorio francés. Al menos 11 jugadores tienen raíces en antiguas colonias africanas de Francia y tres más nacieron en Camerún, Guadalupe y Congo ( Samuel Untiti, Thomas Lemar, Steve Mandanda). Los papás de Paul Pogba por ejemplo nacieron en Guinea, los padres de Varane nacieron en Martinica.


Los jugadores de Francia no solo están compitiendo en la cancha, sino fuera de ella con la xenofobia y no están solos; Inglaterra vive un caso similar con jugadores como Raheem Sterling, quien nació en Jamaica y se nacionalizó inglés y que comparte raíces con Ruben Loftus y Ashley Young, hijos de jamaicanos nacidos en Inglaterra.

En Bélgica, Romelu Lukaku es un tren y representa la fortaleza en el ataque, pero tiene ascendencia congoleña. Todos los jugadores que le mencioné la pasaron mal en algún punto de su vida, algunos por su color de piel, su acento, o el lugar donde nacieron. Compiten con colores diferentes, pero comparten los mismos desdenes.

En el pasado, los franceses ya estuvieron bajo esa misma crítica y triunfaron en 1998, entonces los señalados eran Zidane, Barthez, Lizarazu, Thuram, Viera, entre otros; fue la primera ocasión en la que Francia ganó la Copa del Mundo.

Quizás no tenemos algún representante latinoamericano en el Mundial, ya todos fueron eliminados, pero tenemos a los migrantes, que tratarán de demostrar que el talento no tiene edad y mucho menos… pasaporte. Al final creo que defienden los colores por azares del destino y lo hacen de una forma espectacular.

Yo lo dejo con esta canción, seguramente la conoce; y si no... escúchela, es un deleite de los Tigres del Norte.


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