null: nullpx
Mundial Rusia 2018

La autoridad de Croacia fue suficiente para vencer la potencia de Nigeria

El cuadro europeo fue muy superior al africano. Un gol en propia puerta y un claro penal transformado por Modric condenó a los nigerianos
16 Jun 2018 – 4:53 PM EDT

Nigeria agotó las existencias de su vestimenta en horas. La pasión de su gente por el Mundial contrastó con la de su fútbol al inicio del partido frente a Croacia. Los europeos son un equipo muy sólido y conjuntado con uno de los mejores medio campo del torneo. Modric y Rakitic, ambos titulares en el Real Madrid y el Barcelona respectivamente, manejaron desde el inicio el choque. Sabían, además, que sólo había un camino para frenar el fútbol físico y de empuje de los africanos: tener el balón.

A los 13 minutos llegó la primera oportunidad de Croacia. Mario Mandzukic recibió de espaldas para habilitar a Perisic que probó suerte de fuerte disparo. El lanzamiento se marchó alto por poco. Tan sólo tres minutos después lo intentó Kramaric, pero esta vez el disparo buscó el palo derecho del portero Nigeriano, Francis Uzoho. También se fue fuera por milímetros. Nigeria solo podía defenderse del diluvio croata con orden y rigor defensivo, a la vez que buscaban alguna contra con la que quitarse la presión inicial.

Poco a poco, como de la nada, los nigerianos fueron ganando metros, siempre por las bandas, e intentando colgar balones al área rival por si, en una de esas, un mal despeje les diera al menos una oportunidad de marcar. El problema, de nuevo, fue que Croacia es un pedazo de equipo en todas sus líneas. No hay una selección en el torneo que junte defensa, medio y ataque mejor que Croacia. Eso sí, tienen demasiada paciencia por marcar y, por lo tanto, crean pocas ocasiones. Tanto es así que su gol llegó en propia puerta en el minuto 32. Córner mal defendido por Nigeria que remata en plancha Mandzukic y el balón golpeó en Etebo que, en teoría, estaba defendiendo el palo derecho… Al salirse de posición, el esférico le golpeó a pierna cambiada y lo introdujo sutílmente en la red sin querer.

Con 1 a 0 a favor de Croacia no parecía que hubiera forma alguna de que Nigeria pudiera empatar, menos aún remontar en la primera mitad. Es más, en cualquier contra los europeos podían matar el partido. Así se llegó al descanso.

Nigeria dio un cambio en la segunda mitad. No radical, pero con más determinación en ataque. Esto implicó, necesariamente, asumir riesgos defensivos, lo que trajo nuevas oportunidades de los croatas y alguna para los africanos. Ninguna de ellas fue clara.

Cada minuto transcurrido favorecía al cuadro europeo. Croacia escondió el balón mientras ralentizaba el juego. Los nigerianos, no acostumbrados a este tipo de rivales, eran incapaces de encontrar alternativas a su juego de garra y empuje. Sin balón, la fuerza bruta no sirve para nada. Algo así como eso que decía Carles Rexach (ex asistente de Cruyff en el famoso Barcelona del Dream Team) sobre que correr era de cobardes en fútbol. La frase hay que entenderla y aplica a equipos que tratan muy bien el balón. Croacia lo es, a Nigeria solo le quedaba correr. Y mucho, si quería al menos puntuar en este partido.

Para rematar una tarde gris de Nigeria, un claro agarrón a Mario Mandzukic dentro del área tras un córner a favor de Croacia fue sancionado como penal. El árbitro no necesitó el VAR para señalar la clara infracción. Más que penal fue placaje. Y claro, lo tiró Modric y adentro. Era el minuto 72 y Croacia mató el partido.

No pasó nada destacado hasta el minuto 90. Nigeria siguió corriendo con fuerza con más corazón que cabeza y mereció el tanto del honor, pero nunca el del empate. Argentina y Croacia han de pasar en su Grupo. Me muero de ganas de ver el Nigeria contra Islandia, eso sí.


RELACIONADOS:Mundial Rusia 2018CroaciaNigeria

Más contenido de tu interés