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Mundial Rusia 2018

El anecdotario | El monumento al primer gol, el 'santo grial' de los Mundiales

Seis décadas después de la desaparición del Estadio Pocitos, en Uruguay buscaron el lugar exacto donde se marcó el primer gol de los Mundiales.
1 Jun 2018 – 12:23 AM EDT

El 13 de julio de 1930, probablemente no se daban cuenta de lo que estaba naciendo. Fue el día inaugural del primer Mundial de fútbol, el de Uruguay.

Dos partidos se jugaron de manera simultánea a las 15:00 horas locales. En el Parque Central, Estados Unidos se medía a Bélgica y en el Pocitos, Francia y México jugaban.

Fue cuestión de minutos para poder saber cuál fue el primer gol en la historia de los Mundiales. Al 19' en Pocitos, el francés Lucien Lorient batió al portero mexicano Oscar Bonfiglio para abrir el marcador, mientras que los registros constan que al 23' en el Parque Central, el estadounidense Bart McGhee hizo lo propio.

El destino, sin embargo, jugó una mala pasada. El Parque Central aún existe, es la casa del Nacional, uno de los clubes de más abolengo del fútbol charrúa, tres veces campeón de la Copa Libertadores, pero el Pocitos desapareció hacia 1940.

La vida del Pocitos fue relativamente fugaz, de apenas dos décadas. Fue casa de Peñarol, el club de más tradición en Uruguay, sin embargo, los aurinegros se mudaron al Estadio Centenario en 1933, su hogar aún a la fecha.

Hacia 1937 se empezaron a realizar planes de urbanización sobre el terreno que ocupaba el campo, ya abandonado. Eventualmente el inmueble fue invadido por el barrio de Pocitos, que hoy es una zona próspera de la capital uruguaya, pero nadie se preocupó por dejar alguna señal de lo que fue el estadio donde se marcó el primer gol en la historia de los Mundiales.

Hay que recordar que por aquella época se desató la Segunda Guerra Mundial y que las siguientes Copas del Mundo, celebradas en Italia y Francia, no eran el evento del significado que tiene hoy en día. El balón se detuvo por el conflicto bélico y a partir de 1950, en Brasil, se reanudó el proceso de consolidación del torneo.

El arquitecto Héctor Enrique Benech se dio a la tarea de encontrar el lugar exacto donde Lorient venció a Bonfiglio para el primer gol de los Mundiales. La búsqueda tardó cuatro años, entre 2002 y 2006, y se dificultó por la ausencia de registros oficiales. Benech finalmente dio con él gracias a una fotografía aérea de 1926 que superpuso a una actual.

Una vez encontrado el punto exacto, que resultó estar en la calle Coronel Alegre, entre Silvestre Blanco y Charrúa, se hizo un concurso para realizar una escultura que inmortalizara el histórico momento, tres cuartos de siglo después.


Unos 50 metros al sur de ahí se ubicó también el centro de la cancha, en la esquina de Coronel Alegre y Charrúa, afuera de una lavandería, el punto desde donde inició aquel partido entre Francia y México.

El arquitecto Eduardo Di Mauro fue el ganador del concurso. La escultura donde estaba colocada la portería fue bautizada como "Donde duermen las arañas", en tanto que en el centro del antiguo campo hay un pilar ondulado encerrado dentro de un círculo en el piso, donde reza la frase "Cero a cero y pelota al medio".

Dos emblemáticos y discretos monumentos en una cuadra de un barrio de clase media-alta de Montevideo.

En el Estadio Pocitos solo se jugó un partido más de aquel Mundial. Fue al día siguiente, el 14 de julio, una victoria de Rumania por 3-1 sobre Perú.

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