
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Vamos con el tema del día. El recuerdo sigue vivo en la década de los noventas, necaxa y américa protagonizaron una rivalidad que vivió su momento épico en la final del verano 2002.
Éramos el equipo de la familia televisa, a nosotros siempre nos miraban por encima del hombro, siempre el flujo de dinero iba para guapa, queríamos demostrar que éramos mejores. Momentos inolvidables donde los rayos ganaban títulos y las águilas perdían protagonismo lo que generaba odio entre hermanos.
Era padrísimo jugar con américa y ganarle siempre, le ganamos la semifinal de copas, fuimos campeones, ganamos y calificamos a la final, era un orgullo representar estos colores. Para necaxa siempre fue un partido que marcaba su campeonato.
Era uno de los partidos que buscabas en el calendario para saber cuando jugabas con ellos, y preparar este partido. En el 2003 necaxa el hermano menor tuvo que abandonar la ciudad de méxico y aún estando lejos existía un sentimiento de envidia.
Todos querían ganar al américa y a las chivas, significaba mucho no solo para mí, para toda la gente para todo el grupo de necaxa que nos acompañaba en ese momento, américa air un clásico con necaxa, por lo que significa américa y por lo que significa necaxa. Es una semana complicada porque sabemos que la prensa va estar atrás de nosotros porque américa es un club grande, lo cuestión de nosotros al final es sacar el resultado para que la gente esté contenta acá en agua caliente, es una rivalidad que si te de muchos años, la importantes ganar.
Una rivalidad que nació por que muchos jugadores eran enviado del américa a necaxa, ya que que creía que no tenían condiciones para militar en el consentido, el hermano mayor, poco a poco fue desapareciendo ese odio, con la mudanza del necaxa a aguascalientes con la venta del equipo, sobre todo con los dos descensos de los rayos que lo tuvieron seis años en la liga de ascenso, hoy el recuerdo está presente y quien mejor que nacho ambríz para intentar revivir una enemistad ante américa que sintió en carne