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En el Puerto de la Vera Cruz, la Liga MX vivió su ‘Noche Triste’

Muerte, soledad y huelga: tres palabras que no deben acompañar nunca al fútbol.
11 Mar 2017 – 12:40 AM EST

El fútbol mexicano encontró su noche triste en Puerto de Veracruz, en esa Villa Rica que fue fundada como ciudad por el colonizador español Hernán Cortes a inicios del siglo XVI.

Tuvo su 'Noche Triste', casi 500 años después de aquel pasaje en la historia de México en la que el colonizador se hincó a llorar en la entonces Tenochtitlán.


Hoy Veracruz volvió a ser el epicentro de la hecatombe futbolística de la a veces malquerida Liga MX. Hace 15 días el show se dio en la tribuna, pero hoy, la tragedia se vivió en el campo del Pirata Fuente.

Más allá del show arbitral, lo negro no lo pusieron los silbantes, sino la muerte del paraguayo Aníbal Ruiz. El ‘Maño’ se desvaneció y murió en el mismo terreno de juego en el que un día celebró un gol de los Tiburones; el histórico entrenador se fue haciendo lo que más le gustaba, yéndose en el campo de batalla.


Una muerte está por encima de cualquier factor. Por el solo hecho de darse dicha noticia, la noche ya pintaba para trágica. Pero cuando uno cree que el show debe continuar, el telonero se negó a desearle mierda a los actores de la obra. No hubo suerte para ellos, no hubo aplausos, no hubo función.

No hay nada más triste en el fútbol que un estadio vacío. Hoy, el Pirata Fuente lució desolado luego del veto impuesto por la Liga MX tras los lamentables actos violentos que se vivieron durante el Veracruz-Tigres.


Pero además, para completar esta ‘Noche Triste’, ni siquiera hubo fútbol. No árbitros, no show. La Liga MX se quedó sin fecha a causa de un parón arbitral, de una huelga de exigencia que normalmente no se ve en México.

Muerte, soledad, huelga. Tres palabras que se desea, no vuelvan a repetirse jamás.


Hoy el gremio arbitral hizo lo que desde hace muchos años el futbolista en México debió realizar. Detuvo la actividad para dar un golpe en la mesa y exigir respeto. Eso, es plausible, pero también, hace que la Liga quede mal parada y de paso, también llore su ‘Noche Triste’.

Los factores se acumularon en todos los ordenes. Hoy perdió la Liga, perdieron los aficionados y el fútbol perdió también, a un histórico como el ‘Maño’.


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