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Liga MX (Clausura)

¿Cómo se han mantenido en Primera División?

Invento de promociones, compra de franquicias y trampas para permanecer.
17 Abr 2020 – 06:49 PM EDT
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Ricardo Salazar te llevará de la mano por pasajes y datos en la historia del futbol mexicano. Crédito: TUDN

Nadie debería avergonzarse de los orígenes, todos provenimos de la misma familia, hace 300 mil generaciones éramos una sola. En el futbol mexicano, 16 de los 18 equipos que integran actualmente la Primera División, pasaron por la Segunda, solamente América y Guadalajara no lo han hecho, los cremas llegaron como fundadores de la Liga en 1922 y las chivas por invitación en 1943.

Varias de esas 16 escuadras que buscaron afanosamente ascender, ahora, apoyaron la desaparición del descenso. Si estuvieran en otra posición, seguramente se estarían manifestando en contra de la abolición de una de las reglas básicas del futbol, la promoción deportiva a las diversas categorías, así lo establecen los propios Estatutos de la FIFA.

Toluca, Universidad, Cruz Azul, Monterrey, Atlas, Morelia, Tigres, Pachuca, León, Tijuana, Necaxa y Atlético San Luis ganaron el campeonato de ascenso, una o varias veces, en los casos del Santos, Puebla, Querétaro y FC Juárez, lo hicieron comprando franquicia.

A fines del año 2006, los “guerreros” de la comarca lagunera, ocupaban el penúltimo lugar del porcentaje, se reforzaron y dieron de alta jugadores por medio de la filial en Primera “a” donde había tope salarial, entre ellos Oswaldo Sánchez, quien no cobraba tres pesos, es decir, lo hicieron con contratos apócrifos.

La Piedad es un equipo que se inscribió a la Segunda División en 1951, ascendió en 1952 y descendió inmediatamente en 1953. Luchó casi medio siglo para poder regresar, fundó la Segunda “A” y la Primera “A” y lo logró en el 2001, pero al año siguiente y habiendo sido líder general, vendió la franquicia a Querétaro burlándose de la afición.

Hablando de “Gallos Blancos”, el pueblo queretano ha tenido siete franquicias en primera división: Atletas Campesinos y el Querétaro FC ascendieron, mientras que los cinco restantes compraron plazas y el último sobreviviente se trajo los derechos de Jaguares, que antes había sido Tiburones y el original Irapuato.

Monterrey llegó por invitación en 1945, regresó como campeón de Segunda División en 1956 y por última vez en 1960, pero, al verse amenazado nuevamente, acusó una campaña arbitral en su contra, se salvó por dos puntos en 1961 y 1962.

El Atlas es un equipo perdedor que descendió tres veces en 1954, 1971 y 1978, regresando de manera inmediata. Desde hace años está inmerso en la mediocridad y los nuevos dueños encabezaron la revuelta para cancelar el descenso durante los próximos cinco años.

El León y Pachuca dicen no olvidar sus orígenes en Segunda División. Bajaron y regresaron. Los “Esmeraldas” promedian el décimo lugar y los “Tuzos” el noveno en Torneos Cortos, nada para presumir, es decir, fuera de zona de clasificación, obvio, de la excelencia.

Puebla de la ciudad de los Ángeles es un cuadro desangelado, del montón. Llegó por invitación y se retiró en 1956, ascendió por promoción en 1970 y descendió en 1999, pero, en una triangulación con el León y el campeón del ascenso, Unión de Curtidores, logró mantenerse en el circuito. De todas maneras, se fue en el 2005 y en el 2007 logró por primera vez ingresar automáticamente por mérito deportivos al ganar su lugar en el campo, la final de la Primera “A”.

El Necaxa es otro de los equipos beneficiados con la cancelación del descenso. Logró dos ascensos, pero, su plantilla se convirtió en moneda de cambio, los buenos jugadores son revendidos a costa del éxito deportivo, es decir, con el pretexto de mejorar la economía, renuncian al título, otra mentirilla a la afición, ya que, con los títulos llegan los grandes contratos, patrocinios y ventas, no al revés. Jamás volveremos a ver a los rojiblancos campeones.

Xolos de Tijuana llegó y sorprendió al circuito, pero se ha tirado a la hamaca y hace lo mismo que hundió el Atlante y está acabando con el Necaxa, dedicarse a vender a los jugadores que lo pueden llevar al título.

Los dos últimos invitados también tienen cola que les pisen. Desde hace años se pretendía la abolición del descenso, por eso, el Atlético San Luis protestó ante las máximas instancias para que se respetara el reglamento, lo logró, pero ahora, ya en primera, le valió la decisión, y FC Juárez es otro de los que llega abriendo la cartera convenciendo a Lobos de una Universidad de Puebla, qué, a su vez, se burló también de la afición universitaria.

Otros de los quejosos es Correcaminos. Ascendió dramáticamente en 1987 y de inmediato descendió, pero, sacó el fajo de billetes y compró la franquicia de “Coyotes” de Neza, de todas formas, volvió a perder la categoría en 1995. Durante 25 años ha intentado regresar, no lo ha conseguido y se siente perjudicado, es decir, es otro equipo que no puede subir el escalón, si lo hubiera hecho, estaría feliz de cancelar el descenso.

El Guadalajara es intocable, es el clásico ídolo de pueblo qué, haga lo que haga, se le perdona. En más de una ocasión se ha presumido ayuda para evitar caer a la Segunda División, ahora, más que nunca, vive una crisis de resultados y éxitos, la noticia también les viene de maravilla.

El Atlante llegó a ser el más grande de México, pero también el gran impulsor de la cancelación del descenso. En 1954 y 2001 inventó una promoción para salvarse, en 1991, trajo la tabla de cocientes de Argentina para protegerse, de todas maneras, descendió tres veces, la última definitiva en 2014, ahora, pedía justica, claro, depende de qué lado de la mesa se siente.

Así qué, salvo unos cuántos como América, Cruz Azul, Toluca y Universidad, que han tenido contados problemas de descenso, nunca recurrieron a la maña distractora de reestructuración deportiva ni favores de otro tipo. Ellos, preocupados por el negocio, siendo pilares para la manutención del organismo, tienen todo el derecho de votar para lo que convenga.

Sin la necesidad de hablar de títulos, los “Cremas” y “Diablos Rojos”, son los que mejor promedio tienen en el campeonato, el sexto puesto, los “Cementeros” el séptimo y los “Pumas” el octavo, lo mismo que Santos y Tigres, el resto, fuera de la zona de privilegio.

Las subidas y bajadas de categoría se propiciaron por malas administraciones, sobre todo, en la Dirección Deportiva. Los que no jugamos futbol profesional somos cuestionados, pero, los que sí lo hicieron son los verdaderos responsables de la crisis del balompié mexicano.

Es la gente de futbol que no tiene la preparación académica, pedagógica ni profesional para estudiar y elegir lo que verdaderamente necesita un equipo, burlones de los partidos moleros cuando ellos fueron jugadores moleros al disputar menos de 10 partidos con la selección nacional y lo hicieron por el famoso “manoseo” de futbolistas.

Como todo en nuestro entorno, la culpa es de la cúpula, ciertamente, son los que invierten y mandan, ¿por qué tomaron las riendas? Porque los secretarios técnicos, directores deportivos y demás directivos no hicieron bien su trabajo, en pleno siglo XXI, tres veces la selección mexicana estuvo a punto de no clasificar al mundial, una vez sancionados por un caso de doping positivo, terminaron por hacer el ridículo en la Libertadores y el Mundial de Clubes, dónde no juegan las opiniones ni la gente de pantalón largo, sólo la de corto.


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