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Aunque haya guerra, Siria no se da por vencida para ir a Rusia 2018

Aunque el país está desgarrado por una sanguinaria guerra civil desde 2011, su selección venció a China y sigue soñando con su primer Mundial.
10 Oct 2016 – 10:02 PM EDT

China quizás pueda presumir el gasto de miles de millones de dólares, de euros y de yuans reforzando su liga con estrellas internacionales como los brasileños Hulk y Ramires, el argentino Ezequiel Lavezzi o el colombiano Freddy Guarín. Sin embargo, el gigante asiático cayó en casa 1-0 ante un valeroso seleccionado de Siria cuyos jugadores celebraron la victoria hincados sobre el césped agradeciéndole a Dios.

Las Águilas del Monte Casium, mote de la escuadra siria, ni siquiera pueden jugar de locales en Damasco, Aleppo o ninguna otra ciudad de este país de Oriente Medio, dividido entre las fuerzas leales al presidente Bashar al-Asad, las fuerzas rebeldes y los terroristas del Estado Islámico. Recibieron pues a Corea del Sur en Malasia y lograron un meritorio empate a cero goles ante una potencia asiática del fútbol.

“Es difícil reunir a los jugadores y prepararnos adecuadamente; además de que no tenemos ventaja jugando de local”, declaró el seleccionador sirio, Ayman Hakeem.

Las imágenes de poblaciones destruidas, precipitándose en escombros, no han sido tan impactantes a ojos del resto del mundo como las de pequeñines sirios, víctimas inocentes del conflicto. Familias enteras emprenden travesías que cobran las vidas de mujeres, ancianos y niños en las costas de Turquía o de Grecia camino al refugio difícil de Europa. Secuencias que capturan el drama de cuerpecitos cubiertos de polvo y sangre, sentados en ambulancias por paramédicos en labores de rescate, han tocado la fibras más sensibles de la comunidad internacional.

Acaso la clasificación de Siria a la tercera ronda de las eliminatorias asiáticas sea un discreto motivo de ánimo tras años de fratricidio. Además de las ya mencionadas China, Corea del Sur y Uzbekistán, la escuadra dirigida por Hakeem se halla emparejada en el grupo de la muerte con Irán –selección que ya ha estado en mundiales- y con Catar, organizador del mundial 2022. Los dos primeros lugares del grupo clasifican directos y el tercero jugará un repechaje contra otro asiático para después disputar otro repechaje contra el cuarto lugar de la Concacaf, la zona de Estados Unidos y México.

Ahora, los siros se ubican en el cuarto lugar de su grupo con cuatro unidades, a una sola victoria de los líderes iraníes y surcoreanos. El próximo duelo frente a los cataríes, de saldarse con victoria siria, les vería encarrilarse a una inesperada calificación mundialista.

El andar de Siria rumbo al 2018 por lo menos hace mirar adelante, sin dejar de voltear al trágico camino recorrido desde que la guerra estalló en 2011. La Águilas del Monte Casium, a las afueras de Damasco, quieren volar a Moscú.


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