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New York Jets

El ex entrenador Buddy Ryan murió a los 82 años

El autor de varios esquemas defensivos de gran éxito en la NFL y padre de los actuales entrenadores Rex y Bob Ryan, falleció tras larga batalla contra el cáncer.
28 Jun 2016 – 10:11 AM EDT

Buddy Ryan, el arquitecto de quizá la mejor defensiva en la historia de la NFL, un padre cariñoso de un par de entrenadores también de la NFL que llevan su estilo violento y enojón con múltiples seguidores, falleció este martes 28 de junio a los 82 años de edad después de una larga batalla contra el cáncer, confirmó su agente a NFL Media.

Ryan, quien creó la Defensiva 46 que impulsó a los Chicago Bears a una dominante victoria en el Super Bowl XX, fue más que un solo éxito. Su innovación como creador de la línea defensiva blitz-crazed para los New York Jets levantó al equipo a su única victoria en Super Bowl en la historia de la franquicia en 1969 en gemas como el " Cheeseburger Blitz" y el "Taco Bell Blitz." También es uno de los creativos detrás de la defensiva secundaria "Purple People Eaters" de Minnesota a mediados de los años 70s.

Nació y creció en Oklahoma, y entró como entrenador profesional en 1961 con la Universidad de Buffalo después de haber hecho su servicio militar, de ahí inició una próspera carrera como entrenador defensivo en New York, Minnesota, Chicago, Philadelphia, Houston y Arizona.

"Sin Buddy Ryan ... soy sólo un tipo más ” dijo el legendario linebacker de los Bears, Mike Singletary en un documental de ESPN acerca del equipo de Chicago de 1985. "Es alguien a quien conoces y estás convencido de que es el tipo más brillante y malo a la vez que has conocido. Pero que te quiere, sólo que no sabe cómo expresarlo, pero uno lo sabe cuando te mira”.

Mike Ditka, el head coach de los Bears de 1985, dijo esta mañana: "Buddy fue una parte integral de los Chicago Bears y de los Bears del '85, fue increíble”. Agregó que: “No había manera de que hubiéramos ganado sin esa defensa, sin su entrenamiento y creo que todos entienden eso. Ganamos por nuestra defensa y eso nunca lo olvidaremos”.
Ryan cambió el fútbol americano convencional al inicio de su carrera, Él nunca entendió los mimos a los quarterbacks en la NFL. Creía que los pasadores hacían demasiado dinero, atraían demasiado la atención y tenían muchos derechos, y por eso, pasó casi toda su carrera torturándolos.

Durante la carrera de los Bears al Super Bowl en 1985, el equipo permitió sólo 12.4 puntos por juego y registró 64 capturas de quarterback durante la temporada regular. El ala defensiva Richard Dent y el linebacker Otis Wilson combinaron para 27.5. En la victoria de 46-10 en el Super Bowl sobre los New England, Patriots, el quarterback Steve Grogan fue capturado en cuatro ocasiones. Los Patriots corrieron el balón en 11 ocasiones en ese Super Bowl para un total de tan sólo siete yardas.


Como ex back defensivo de los Bears, Doug Plank, dijo: “El día de hoy vamos a conocer a su quarterback reserva “.

Ryan es increíblemente el único coordinador que ha sido levantado en hombre durante la victoria de un equipo en el Super Bowl.

Los entrenadores oponentes lucharon para descifrar la belleza de las defensivas de Ryan. A través de la década de los 70s y a principios de los 80s, los frentes variados y la presión fueron la base de muchos de los programas que vemos hoy en día. El frente psycho de Dom Capers , así como las defensivas utilizadas por Rex Ryan, Todd Bowles, Romeo Crennel, Bob Sutton y otros deben parte de su éxito al libro de jugadas de Buddy Ryan a lo largo de los años.

La pasión de Ryan por el juego hizo de él una figura en varios ámbitos: como coordinador, estuvo codo a codo con su entrenador en jefe y asistentes. Durante los años dorados en Chicago, eso significó una relación cercana y disfuncional con Ditka, quien por orden del dueño del equipo, tenía que mantener a Ryan y dejar la defensiva en paz.

En Houston, Ryan tuvo un famoso desprecio por el sistema del coordinador ofensivo Kevin Gilbride. Ryan la llamó "chuck and duck", en medio de un juego televisado a nivel nacional que dio lugar a que Ryan lanzara un puñetazo a Gilbride.


Eso fue Ryan –auténtico e intratable hasta el final. Como entrenador en jefe en Philadelphia, presidió algunos de los equipos más queridos en la historia de la franquicia. Se peleó con el dueño, se enfrentó contra los aficionados en la radio y moldeó un miserable roster para un récord de 43-38-1 en cinco temporadas.

Buddy se retiró a su rancho de caballos en Kentucky tras su brillante carrera en la NFL, además levantó a su par de gemelos -- Rob y Rex – ambos con anillos de Super Bowl como asistentes. Ahora, ambos están juntos en
Buffalo para darle el último adiós a su padre, la ciudad donde la carrera de entrenador de Buddy comenzó profesionalmente.


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