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Jorge Pinzón: La ocasión en que Muhammad Ali vio la muerte

No fue la noche del 3 de junio de 2016, ocurrió hace 41 años y la compartió con Joe Frazier.
5 Jun 2016 – 9:14 PM EDT

La influencia de Muhammad Ali queda para siempre en todos los amantes del deporte universal. En nuestro caso, seguidores de la NFL, su legado es claro y muy identificable con lo que se siente cuando uno está equipado para jugar futbol americano. Los ideales de Ali se aplican, meditan y dejan pensamiento profundo basado en la lucha deportiva.

La década de los años setenta fue una época gloriosa en la historia de los pesos completos. Contendientes al cinturón mundial había muchos y de calidad extraordinaria: Muhammad Ali, Joe Frazier, George Foreman, Ken Norton, todos con cualidades excepcionales.

Dos de ellos destacaban por encima de los demás: Ali y Frazier. Estaban en categoría aparte, dos enormes gladiadores que estuvieron dispuestos a dar la vida con tal de levantar un título universal.

Muhammad Ali era el campeón del pueblo, favorito de los desposeídos, figura clave en el empuje de la raza negra, convertido a la nación Islam, adoptó la religión musulmana como bandera. Si ves que alguien le pone la mano encima a otro, encárgate de que no vuelva a hacerlo sobre nadie más.

Joe Frazier era el peleador representante de la clase trabajadora, que lucha por un ideal de desarrollo humano, abandonar la pobreza y la derrota cuando no debió ser posible.

Los ideales de Ali le dictaron negarse a ser reclutado para ir a la Guerra de Vietnam, le costó caro: Perdió el cinturón mundial, le quitaron su licencia de boxeo, sus finanzas quebraron y estuvo a un paso de la cárcel.

Su única salida era regresar al boxeo. Gritar y que él era el verdadero campeón del mundo. Mensaje provocador para Frazier quien, a pesar de todos los sentimientos de enojo, aceptó ayudar a Ali. Juntos viajaron en auto de Philadelphia a New York. Frazier no solo estuvo dispuesto a pelear con Ali, le pidió al gobierno de Estados Unidos que le devolvieran su licencia y hasta le prestó dinero.

Esas fueron las circunstancias previas para la primera pelea Ali – Frazier celebrada el 8 de marzo de 1971 en el Madison Square Garden de New York. Frazier le dio una paliza a Ali, lo mandó a la lona y le quitó el invicto, pero El Más Grande estaba de regreso.

La segunda edición Ali – Frazier se celebró el 28 de enero de 1974, también en New York, no estaba en juego el título mundial por ello no tuvo tanta expectación. Ali ganó por decisión y es declarado retador del campeón mundial, George Foreman.

El histórico combate Ali – Foreman, celebrado el 30 de octubre de 1974 en Kinshasa, Zaire, fue llamado The Rumble in the jungle, épico triunfo de Ali por nocaut en 8 asaltos gracias a la estrategia de recibir gran cantidad de golpes, soportar el castigo de Foreman quien poco a poco se cansaba de pegar. Ali calculó el momento de atacar y fulminó a Foreman para recuperar el cinturón mundial que injustamente le habían quitado en 1967.

Seguía la tercera pelea con Joe Frazier. Pactada para el 1 de octubre de 1975 en otro lugar excéntrico, como le gustaban al promotor Don King: Manila, Filipinas, con el slogan publicitario Thrilla in Manila. No solo fue una frase promotora, fue el presagio de un combate realmente espeluznante.

Ali insultó y atacó a Frazier todo lo que pudo. Provocó una alta carga emocional de odio contra “Smokin” Joe quien, luego confesó, que Ali hacía eso porque en realidad lo respetaba. Sin embargo, Ali no mostró nada de respeto en los primeros 4 rounds, golpes certeros y mucha movilidad al estilo: “Flota como mariposa y pica como abeja”.

Vino la reacción de Frazier, un combatiente de enorme fortaleza. Golpes al cuerpo, sin descanso, directos a los órganos de Ali: Corazón, hígado, riñones, golpes a la cadera para eliminar la movilidad de Ali. El resultado fue una paliza que duró del round 5 al 11. Ali aceptó que la paliza le hizo sentir cerca de la muerte.

Rounds 12 y 13, Ali reacciona y descarga lo que le queda, golpes salvajes, mortales para cualquier ser humano normal, no para estos monstruos del cuadrilátero.

El protector bucal de Frazier vuela a la quinta fila de ringside, Ali le devolvió la golpiza pero nunca logró derribar a “Smokin” Joe.

Previo al Round 14 las dos esquinas querían detener la masacre, dos hombres se estaban matando a golpes, pero ambos estaban dispuestos a seguir hasta el final. Años después Joe Frazier dijo que hubiera preferido morir ahí, dejando toda su entrega. Fue Eddie Futch, mánager de Frazier quien dijo: “No más”. Frazier nunca se lo perdonaría.

Tal demostración de boxeo puso a estos dos hombres entre los legendarios del deporte. Muchos afirma que Ali y Frazier debieron retirarse después de esta contienda… ridículo. Si no se retiraron del ring cuando sintieron cerca la muerte, jamás lo harían en el combate de la vida.

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