
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Llegamos a san elisario ,texas, un lugar muy especial en la historia de ricardo pepi. De paso a las canchas comunitarias en donde jugaba ricardo pepi, siempre se encontraba con este entorno lleno de animales, en estas granjas tan bonitas que los reconectaban mucho con méxico.
Vamos a recorrer el pueblo en una troca de rancho, ¡fueras! Nos subimos en la troca y nos subimos hasta buscar un caballo.
¡ay dios! ¿qué dirían en mi rancho después de este fiasco?
Muy cerquita estaba todo, o sea, la escuela estaba en una esquinita, la iglesia en otra esquinita, o sea, había como el circuito de la vida de ricardo pepi. Estaba justamente por aquí la escuela de ricardo, de manera que él salía y venía a sus entrenamientos aquí.
Yo todo el tiempo sabía que pepi iba a ser algo grande, porque él era bueno en fútbol, basquetbol. Pero yo sabía que la iba a hacer bien, bien, bien.
Eso, en cualquiera de las disciplinas, porque disciplinado el muchacho así era. Es una cancha que tiene como 50 años aproximadamente, pues ha tenido varias remodelaciones, por así decirlo, la misma gente de la comunidad le echaba una manito.
No está como marcada como tal, como una cancha de fútbol. Ahorita vemos un pasto y una cancha mucho más bonita, en aquel entonces pues nada de esta estructura existía.
Talento, no voy a mentir, no voy a decir nada. No voy a decir que tenía el mejor talento, pero sí era el jugador que más demostraba la cancha de esfuerzo, de querer pelear, de querer ser mejor.
Él quería mejorar cada día. Claro, es americano, pero también tiene esa pequeña cultura americana de día con día pelear por lo que quieres, por las metas y que nada se te va a regalar.
Es la recompensa, ¿no? Viviendo la vida que todos tuvimos de chiquitos, él está viviendo ese sueño ahorita.