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Dos años antes de los juegos olímpicos, en 1966. En esta cancha arranca el mundial de 2026.
Y es que la historia de este estadio es también la historia de méxico y de la copa del mundo. En los años 60, emilio azcárraga y guillermo cañedo de la bárcena soñaban con traer el mundial a decidieron construir más que un estadio, un monumento.
Se lo confiaron a pedro ramírez vázquez y rafael mijares. Úrsula, al sur de la ciudad.
Primero tuvieron que dinamitar 180. 000 toneladas de piedra volcánica, luego alzaron gradas para 110.
000 aficionados y por último, un techo volado, listo para enmarcar décadas de hazañas que esperaba en un teatro para volverse realidad. El 29 de mayo de 1966 se inauguró el estadio.
La segunda fecha más importante del deporte del fútbol fue introducido en nuestro país. Lo que le llaman baba arlindo, arlindo, milford.
Entre celebraciones, movimientos y protestas, la ciudad de méxico se volvía a la vez la capital del país y una de las grandes metrópolis del mundo. Pero en 1970 marcó un antes y un después en la historia del fútbol.
Aquí lo que siempre había sido en blanco y negro. Por primera vez se vivió a todo color, como si por fin saliera de la pantalla.
Aquí se estrenaron las tarjetas amarilla y roja. Y aquí el partido del siglo entre italia y alemania se extendió de los 90 minutos hasta la eternidad.
Pero fue la camiseta verde amarela la que brilló por encima de todas las demás. Brasil confundió el deporte con el baile, lo natural con lo inexplicable.
En esta cancha, pelé se coronó como rey cuando levantó su tercera copa. En 1986, méxico volvió a celebrar el mundial.
México. Desde el aire, manuel negrete nos regaló un gol para el recuerdo.
Gol. Gol!
Mi . El mundo entero se detuvo para ver a argentina plantarle cara a inglaterra.
Se respiraba la tensión entre dos países que apenas unos años antes se habían enfrentado en armas. Maradona detuvo el tiempo en el aire y lo aceleró sobre el la.
Y que un gol no pudiera ser más grande. La banda sobre el tira gol.
Golazo. Golazo portentoso.
Tiempo, tiempo. México se abrió cada vez más al mundo y desde estas gradas se vivieron sus eventos más memorables.
Sí. En 2024 el estadio cerró sus puertas para reinventarse sin dejar su historia atrás.
En él resuena un eco que no existe en ningún otro lugar, el de un méxico que canta al unísono, que sudó bajo el sol y las olas , que ha llorado, derrotas y celebrado tantos goles. Primero fue una promesa, luego el escenario donde los instantes se volvieron eternos.
Y hoy, en su aniversario 60, es el primer estadio en celebrar tres copas del mundo. Cuando el fútbol quiere hacer historia, viene