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La vibrante metrópolis costera del sureste de florida, miami, tendrá un platillo de lujo en la copa del mundo, el brasil ante escocia. Pero antes del duelo del campo, se pudo ver por las calles el verdadero enfrentamiento.
Exacto, el de tablones para lucir la crura y el popliteo. Un choque de poder a poder entre las féminas y los varones, que también tuvo su bar.
Aunque por momentos hablaran de otra cosa. El inicio lo dieron estos jovenazos, luciendo un chamorro raquítico.
Aquí llegó la primera amonestación. ¿cómo se les ocurre salir así?
¿cómo, jefe? No lo van a hacer, con esas piernas tan horrendas.
No se preocupen, no se preocupen. ¿qué?
Señorita, ¿qué me recomienda? El saldo es gratis.
Ya de entrada, los hijos de la gaita iban perdiendo y las damas se fueron a la yugular. ¿cómo se prueben a ponerse esas faldas con esas pompis de muela?
¿qué inventen? Luego vino el 2-0, extremidades con color deplorable, las féminas ganando de calle.
Oigan, jovenazos, ¿ustedes tienen miedo al sol? Esto no era todo, faltaba el andar, el desfile, el caminado.
Este compa, ni cómo ayudarle, creemos que perdió, y feo. ¿qué es eso?
Por eso, claro, vamos al caballo. ¡qué feo!
Definitivamente, los caballeros no metieron ni las manos. Pero ojalá hubieran metido las piernas, aunque fueran el aceite para agarrar color.
Aquí no figuraron, a ver si jugando se desquitan, porque si con las faldas el resultado fue inexplicado, ni qué pensar del colorín colorado.