Los Milwaukee Brewers derrotaron 6-4 a Los Ángeles Dodgers en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional para barrer a su rival y avanzar a su primera Serie Mundial en los últimos 44 años, tras haber perdido en 1982 contra los St. Louis Cardinals en siete juegos.
Brewers barre a Dodgers y accede a su primera Serie Mundial desde 1982
Milwaukee se impuso en el Juego 4 de la Serie de Campeonato ante los Dodgers y ya espera rival en el Clásico de Otoño
La noche parecía diferente para los locales, que armaron un rally en la segunda entrada para irse arriba en el marcador por 4-0 gracias a un sencillo productor de Andy Pages y después al japonés Shohei Ohtani, quien salió de su letargo ofensivo con un poderoso home run de 428 pies al jardín derecho que desató la locura en Dodger Stadium.
¿Cómo fue la reacción de los Milwaukee Brewers?
Pero los Cerveceros tenían otros planes al querer vengar la barrida sufrida por los Dodgers en la misma instancia de la temporada pasada y de la misma manera, por lo que rápidamente encontraron soluciones para la remontada, comenzando con un doble de terreno de Jake Bauer que produjo un par de carreras para recortar la distancia en el cuarto inning.
Ya en el quinto capítulo los Brewers habían empatado la pizarra con un sencillo de la estrella del juego, David Hamilton, y en la sexta un cuadrangular de Garrett Mitchell hizo oficial la remontada. Finalmente, Hamilton puso las cifras definitivas con un nuevo vuelacercas en el noveno capítulo.
Más allá del dolor por el tricampeonato frustrado, la derrota fue especialmente dolorosa para los Dodgers al haber dejado hombres en la antesala de la sexta o la octava entrada, lo que dejó en evidencia la falta de bateo oportuno del equipo durante la serie y esta noche lo pagaron ante una increíble labor de rescate de Aaron Ashby desde el montículo.
Guardians se adelanta ante Rays en la Americana
Brewers espera en el Clásico de Otoño al ganador del duelo en la Liga Americana entre Cleveland Guardians y Tampa Bay Rays, donde los primeros aventajan en la serie.
Cleveland, que no gana una Serie Mundial desde 1948, apeló a su localía en Progressive Field para llevarse con marcador de 2-3 en un duelazo de pitcheo decidido con un palo de vuelta entera de dos carreras por parte de Petey Halpin.