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Básquetbol

Los adivinos del 'March Madness': ¿quién puede predecir el famoso bracket?

El formato del 'March Madness' es de 63 partidos y millones de aficionados hacen sus pronósticos, pero... ¿qué tan posible es predecir a todos los ganadores en el torneo?
21 Mar 2019 – 1:52 AM EDT

Hay concursos de pronósticos deportivos, hay casas de apuestas, pero nada, absolutamente nada con el bracket de la 'Locura de Marzo'.

Tanto la NCAA como diversos medios hacen concursos para que los aficionados hagan su pronóstico de cómo se darán los resultados del 'March Madness'.

No, no es sencillo. Son 63 partidos y para que el bracket no pierda su vigencia, hay que atinarle a todos los ganadores de los partidos, ya que una sola falla repercute en que se jugará un partido diferente en la segunda ronda.

Para salir invictos en los pronósticos de 63 partidos, la posibilidad de inicio es de uno en 9.22 quintillones (un quintillón es un billón de billones) si se eligieran los equipos al azar.

Por supuesto, ese número disminuye considerablemente cuando lo hace alguien que conoce bien el panorama del baloncesto universitario y se informa.

Joel Sokol, profesor de Georgia Tech, desarrolló un modelo estadístico para pronosticar partidos de básquetbol con un 75 por ciento de efectividad y con esa cifra la posibilidad de atinarle a los 63 resultados -que ya no es tan aleatorio como lanzar una moneda- es entre uno en 10 billones y hasta uno en 40 billones.

No. Nadie lo ha logrado. De acuerdo a la NCAA, la racha de pronósticos más acertados que se ha visto fue de 39 en 2017. Es decir, este "afortunado" aficionado se quedó en la segunda ronda.

Pero pegarle a todos los resultados, algo más complicado que ganarse la lotería, no es la única manera de jugar. Si quieres hacer una apuesta con tus amigos, pueden hacerlo con base en cuántos equipos han avanzado en sus brackets y/o atinarle al campeón y a los invitados al Final Four.


Las sorpresas

En 2018, la sorpresiva eliminación de Virginia en primera ronda a manos de la poco conocida UMBC creó un desastre con millones de brackets tirados a la basura.

En el Selection Sunday, que fue el 17 de marzo, los 68 clasificados se ordenaron en cuatro rankings diferentes, uno por región, para definirse los enfrentamientos y el bracket. Como en prácticamente cada sistema de Playoffs conocido, los choques se ordenan de tal manera que los rankeados más altos enfrentan a los más bajos.

Parte de la magia del 'March Madness' es precisamente cuando una universidad para la que ya es un logro estar entre las mejores 64 del país derrota a una favorita al campeonato nacional.

Es raro que estos equipos, a los que se les conoce como "cenicientas", lleguen demasiado lejos, pero ese tipo de golpes les hace la temporada. La mayor cenicienta de la que se tiene memoria es Villanova de 1985, que partió como octavo sembrado de la región Sureste y se coronó a costa del entonces campeón Georgetown en la Final, que contaba entre sus filas con Patrick Ewing.


El bracket presidencial

Cada año, Barack Obama presentaba su bracket para el Final Four. El expresidente, confeso aficionado al básquetbol, solía tener cierto grado de efectividad en sus pronósticos y en 2009, en su primera oportunidad como jefe de estado, acertó al campeón, North Carolina, pero no volvió a hacerlo en sus siguientes siete años en la Casa Blanca.

Incluso el año pasado y pese a su precario estado de salud, el expresidente George H. W. Bush compartió el suyo con Obama. Para las Semifinales Regionales -el Sweet 16-, Bush tenía a 10 de los 16 clasificados correctos, por solo ocho de Obama.

Pero en 2017, Donald Trump no continuó con la tradición.

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