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Juegos Olímpicos

Joven siria que salvó la vida de 20 personas, abanderada del equipo de refugiados en JJOO

Con una inspiradora historia, Yusra Mardini encabezará el grupo de 10 deportistas que huyeron de la guerra en sus países y que competirán en Río 2016 para representar -por primera vez- en esta importante cita a los millones de refugiados del mundo.
5 Ago 2016 – 06:44 PM EDT
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Yusra Mardini es la abanderada de los 10 deportistas que representan al equipo de los refugiados en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Crédito: Reuters/Michael Dalder

Cada uno de los atletas que inicia este viernes una de las competencias más importantes en sus carreras tiene por delante no solo sus sueños, sino los del país al que representa. Pero el caso de Yusra Mardini, de 18 años, es aún más especial. Esta nadadora siria es el rostro de una población sin nación: los más de 60 millones de refugiados que hay en el mundo.

Hace poco más de un año, Mardini estaba nadando, al igual que los demás competidores de su disciplina. Pero ella no lo hacía para entrenarse, sino para salvar su vida y la de 20 personas que de lo contrario habrían muerto ahogados en el mar Egeo. Nadó durante tres horas arrastrando con una cuerda el bote en el que viajaban desde Turquía hacia Grecia para intentar escapar de la guerra civil en Siria.

La joven era ya una talentosa nadadora en Damasco, donde competía a nivel profesional representando a su país. Sin embargo, las circunstancias la obligaron a escapar de allí. "A veces no podíamos entrenar por la guerra. A veces nadábamos en piscinas donde habían volado (bombardeado) los techos", recuerda.

El padre de Yusra pagó casi 10,000 dólares a traficantes para que la llevaran a ella y a su hermana desde Siria (cruzando por el Líbano y Turquía) hasta Grecia, a donde de no ser por las habilidades acuáticas de ambas -y las de otros dos jóvenes que ayudaron a jalar la barca nadando cuando se descompuso- no hubieran llegado. Esas brazadas que habían hecho orgulloso a su país fueron las mismas que la ayudaron huir de él.

Mardini dice que todavía sueña con representar a su país, pero reconoce que tiene una misión más importante aún: "la de representar una bandera más grande que es de todos los países".

Al llegar a tierras europeas, la travesía de Yusra y su hermana las llevó hasta Berlín luego de cruzar a pie Macedonia, Serbia, Hungría y Austria. En Alemania tuvo mejor suerte que con la que corren algunos refugiados, pues allí pudo conectarse con un club de natación donde potenciaron su talento. Esto la catapultó a cumplir un sueño: encabezar la delegación de deportistas del equipo de refugiados de las Naciones Unidas que competiría por primera vez en unos Juegos Olímpicos.

"No hemos elegido dejar nuestra patria y no hemos elegido el nombre de refugiados. Al principio tuvimos vergüenza de esa palabra. Aún así somos humanos, somos como cualquier otro", señala la adolescente siria que disputará la prueba de 100 metros libres.

Mardini se siente orgullosa de representar incluso a más personas de las que hubiera podido si compitiera por su país. "Representamos a 60 millones de personas en el mundo y puedo prometer que haremos todo lo posible para inspirarlos".

Y esta joven nadadora sabe que su historia es la inspiración de muchos, no solo de deportistas. Ella es consciente de que su mensaje será uno de los legados en estos Juegos Olímpicos: "Espero que aprendan de nuestra historia: que tienen que superar las cosas, porque la vida nunca se detendrá por tus problemas".

Una decena de deportistas que huyeron de Sudán del Sur, Siria, Etiopía y la República Democrática del Congo, participarán en Río 2016 en tres deportes: atletismo, natación y judo.


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