Luis Ángel Malagón contó la tristeza con que vivió la lesión que le margino del Mundial 2026, relató a Gibrán Araige en entrevista exclusiva para TUDN de la manera en que había días en que se soltaba, de la nada, a llorar.
Luis Ángel Malagón cuenta el dolor por el que paso por perderse el Mundial por lesión
El portero del América relata que el partido más difícil de ver en el Mundial fue el de México vs. Sudáfrica, “me regalaron dos boletos, no pude ir”.
“Yo creo que el hecho de estar tan cerca de un Mundial que, en ocasiones había platicado contigo que era mi sueño, y que en el momento en que te están metiendo cuchillo dices 'no llegas', pues, ¡híjole!
“ Me da sentimiento porque fue muy difícil. Yo creo que a veces salía, a veces solo comía una vez, de que no tenía ganas de nada. Se tuvieron que llevar a mi hija porque pues no tenía ganas de nada; literal, despertaba y era estar todo el día en cama, sin celular ni nada, porque no tenía ganas de... te soy sincero, de nada”.
La lesión también sirvió a Luis Ángel Malagón para tener un momento de reflexión acerca de lo que trata la carrera de un jugador de futbol profesional como también la manera en que viven en una burbuja sin darse cuenta del valor que tienen en las cosas simples.
“ Tal vez cuando logras tanto, hablo de éxito, de pues un buen contrato, esto, lo otro, te sientes todopoderoso. Yo siempre lo he dicho: a veces uno como jugador no se da cuenta dónde está parado, pierde la noción, porque yo siempre he dicho que detrás de ese muro ahí está la vida recia, la vida dura, la vida de la gente que anda en metro, que se moja cuando está lloviendo, que no tiene, ¿sabes?
“ Hubo días que me metía a bañar y de la nada me agarraba llorando y yo decía: ‘Pero si no quiero llorar, ¿por qué lloro?’ Pero pues creo que fue parte de.
LUIS ÁNGEL MALAGÓN Y EL PARTIDO MÁS DIFÍCIL DEL MUNDIAL 2026 COMO ESPECTADOR
El portero de las Águilas y de la Selección Mexicana contó que el juego más difícil de ver de la pasada Copa del Mundo de la FIFA fue el inaugural entre México y Sudáfrica, pues no quería saber nada de él y hasta regaló su boleto para ir al estadio a verlo.
“No quería ni despertar. Ya venía manejando y desde temprano veías a toda la gente con la playera, la verde. Y decías: ‘¡Híjole!’. Llegué y el presi (Santiago) Baños estaba ahí. Y yo casi nunca lloro, siempre soy medio... me la hago de fuerte, pero ese día, te lo juro, no podía. Y lo vi, y d e la nada empecé a llorar. Me dijo: ‘¿Qué traes, cabrón?’. Pues ya ves cómo es de amoroso ese señor.
“ Le dije: ‘Presi, la neta hoy es de los días más duros de mi vida’. Me regalaron dos boletos. La verdad no pude ir. O sea, no me daba para ir. Mi dolor era tan fuerte, no de envidia ni de nada, sino de tristeza. Le regalé uno a mi mujer, le regalé otro a mi hermano. Se fueron.
“Yo creo que sí de los días más difíciles, junto a la pérdida de otros familiares, donde ahí sí me rompí por completo”, comentó a TUDN Luis Ángel Malagón sobre uno de sus pasajes deportivos y de vida más complicados.