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Gales le regaló a Ryan Giggs un triunfo melancólico

El galés, que en breve se despediría del Manchester United, le anotó a Bélgica en su debut con selección.
1 Jul 2016 – 06:08 PM EDT

Una noche de nostalgia entre la alegría. Un triunfo en una noche de adiós. Ryan Giggs, el eterno que no estuvo, el inmortal que se despidirá del Manchester United tras 29 años en el equipo, vio desde la sombra del recuerdo a su país conseguir su hazaña más grande de la historia.

Hoy el mundo admira a Gareth Bale, pero en Gales seguramente añorarían que el delantero del Real Madrid hubiera jugado esta Eurocopa al lado del futbolista que para muchos, es el más importante de esta nación que integra la Gran Bretaña.

La noticia en Gales giraba entre la melancolia y la esperanza. A primeras horas del día, la BBC anunció que Ryan Giggs dejará al Manchester United. El eterno Giggs, el guardia de las llaves del infierno dejaba a la institución que lo transformó como persona y lo edificó como leyenda.

Fueron 22 temporadas vestido de 'Devil', más de 600 partidos defendiendo al Manchester United. Giggs, el olvidado, se retirará
de los campos de entrenamiento donde se desplegó su talento para ver a su Gales jugar uno de los más partidos más importantes de su historia.

El mítico '11' nunca pudo jugar una Eurocopa, lo intentó tres veces pero el nivel futbolístico de Gales no lo acompañaba para alcanzar una fase final del torneo más importante de Europa; tampoco disputó un Mundial y solo le queda el recuerdo agridulce de unos Juegos Olímpicos, los de Londres, donde Reino Unido fracasó estrepitosamente.

Giggs debutó con la absoluta de su país en el año de 1994. El destino quiso que ese día su país ganara por tres goles de diferencia, y que el rival fuera Bélgica. Aquella tarde, no solo se convirtió en el futbolista más joven en vestir la casaca de Gales, sino que además acabó conquistando una de las anotaciones con las que su selección derrotó a los 'Diablos Rojos'. Ser 'diablo' es algo que desde joven se le dio.

Si los años no hubieran transcurrido, si tan solo Giggs fuera más joven o quizá Bale más grande, ambos hubieran liderado a Gales a derrotar a Bélgica, tal vez, en unos días, a derrotar a Portugal y así alcanzar una soñada final de Europa.

Pero el destino no concede siempre los deseos, y Giggs, entre la nostalgia de un adiós, encontró alegría con el equipo que debutó como seleccionado, gracias a los colores de la bandera de Gales, la selección del sitio donde él nació.

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