null: nullpx
Alemania

El niño prodigio, rompecorazones y héroe nacional que sufre la realidad de estar enfermo

La corta carrera de Mario Götze le ha hecho saborear las mieles más dulces y ahora está pasando los tragos más amargos.
25 Mar 2017 – 6:12 PM EDT

Mario Götze: de 'Wunderkid' a jugador peleando por salvar su carrera

Loading
Cargando galería

La miopatía no es una enfermedad, sino una clasificación entera de disfunciones que provocan fatiga muscular crónica. Las fibras de los músculos no recuperan su elasticidad en tiempos estándar y por tanto estos se tornan flácidos e inadecuados para la práctica profesional del deporte.

Escribiendo para el diario The Guardian , el periodista alemán Philip Oltermann menciona cuán equivocados estábamos quienes creíamos que Mario Götze había engordado demasiado a su vuelta al Dortmund procedente del Bayern. Al parecer, media Alemania opinaba lo mismo: que era un niño consentido mareado por la fama y el glamur y que descuidó los entrenamientos.

Vamos por partes. A Götze le decían ‘El Götzinho’ en su país por poseer un talento extraño para el balompié teutón: la virtud de gambetear al estilo amazónico, como si fuera una especie de Garrincha alemán. Como ocurrió con Thomas Tüchel y Christian Pulisic, Jürgen Klopp lo debutó con tan solo 17 años en el 2009.

Dos temporadas después, este ‘Wunderkid’ (chico maravilla en alemán) logró títulos consecutivos de Bundesliga entre 2011 y 2012 al lado de otros wunderkids: Marco Reus, Robert Lewandowski, Shinji Kagawa, Nuri Sahin, Neven Subotic y Mats Hummels. Pero el mejor, de lejos, era Götze. Tanto así que el Bayern ni se tomó siquiera la molestia de negociar por él y desembolsó más de 40 millones de dólares para arrancárselo al Dortmund sin hacer ninguna pregunta.


Götze ni se inmutó. Era la mejor promesa de Alemania llegando al mejor equipo de Alemania. Lógico ¿no? Las chicas suspiraban por él: la cara de niño adorable, el parecido con Justin Bieber y su prodigiosa técnica individual le hicieron ganarse el corazón de una mujer mayor que él. Se trata de la bellísima Ann-Kathrin Brömmel (ver fotogalería arriba).

Pero siempre fueron solamente chispazos. Vaya chispazos, eso sí: en Alemania se dice que Joachim Löw le dijo al oído cuando lo metió de cambio en la final de Brasil 2014 que entrara dispuesto a enseñarle al mundo cuán mejor que Messi era. La bajó de pecho sin dejarla caer y la revoleó de tijera hasta el fondo. Götze tiene en la vitrina algo que Messi no.

Terminado el sueño mundialista, Götze abrió los ojos y despertó a la realidad. Comenzó a comer banca en la última temporada de Josep Guardiola en Múnich y durante la Euro empezaron a notarse los síntomas de su rara enfermedad. Ya en el verano pasado el Bayern se lo revendió al Dortmund sin hacer público el monto del fichaje: no quieren que se sepa cuántos millones se perdieron.

El cuerpo técnico y médico del Dortmund hace algunas semanas anunció que Götze no volvería a jugar en esta temporada para tratar su padecimiento. En realidad no se sabe cuándo volverá.

Cuando él regrese, sin embargo, ya no será ni el Gotzinho ni el Wunderkid ni el Justin Bieber teutón. Será más bien un adulto que habrá dejado atrás el éxtasis de la juventud a través de esa dura prueba que a todos nos pone la vida llamada enfermedad.

RELACIONADOS:AlemaniaMario Götze

Más contenido de tu interés