Avilés Hurtado celebraba el tercer tanto cuando el juez de línea alzó la bandera para anularlo y ahogarle el grito de gol. Los jugadores de Monterrey reclamaban que no había fuera de lugar.
Avilés Hurtado celebraba el tercer tanto cuando el juez de línea alzó la bandera para anularlo y ahogarle el grito de gol. Los jugadores de Monterrey reclamaban que no había fuera de lugar.