Inicialmente, las autoridades surcoreanas dudaban de que Kim Ju Ae pudiera convertirse en líder, citando la tradición profundamente conservadora de Corea del Norte y la histórica predominancia masculina en la política. Sin embargo, su visibilidad creciente en medios estatales ha motivado una revisión de esa evaluación.
Inicialmente, las autoridades surcoreanas dudaban de que Kim Ju Ae pudiera convertirse en líder, citando la tradición profundamente conservadora de Corea del Norte y la histórica predominancia masculina en la política. Sin embargo, su visibilidad creciente en medios estatales ha motivado una revisión de esa evaluación.