Inicialmente, las autoridades surcoreanas dudaban de que Kim Ju Ae pudiera convertirse en líder, citando la tradición profundamente conservadora de Corea del Norte y la histórica predominancia masculina en la política. Sin embargo, su visibilidad creciente en medios estatales ha motivado una revisión de esa evaluación.
El líder norcoreano reiteró que nunca renunciará a su programa de armas nucleares y descartó un diálogo con Corea del Sur, a la vez que abrió la puerta a retomar la diplomacia con EEUU.
Inicialmente, las autoridades surcoreanas dudaban de que Kim Ju Ae pudiera convertirse en líder, citando la tradición profundamente conservadora de Corea del Norte y la histórica predominancia masculina en la política. Sin embargo, su visibilidad creciente en medios estatales ha motivado una revisión de esa evaluación.
El líder norcoreano reiteró que nunca renunciará a su programa de armas nucleares y descartó un diálogo con Corea del Sur, a la vez que abrió la puerta a retomar la diplomacia con EEUU.