
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Cora del sur tiene un ídolo. ¡santiago!
Sam wilson es un futbolista icónico. No solamente es futbolista, él afecta como muchas cosas.
No puedo imaginar selección nacional sin sam wilson. Por eso nos trasladamos hasta chunchon, una pequeña provincia que con goles y liderazgo, su hijo pródigo puso en el mapa.
Así, entre las tranquilas calles, este niño, desde la primaria buan, comenzó a robar miradas. Y fue en estos pasillos donde quizá nadie sabría lo que iba a ocurrir.
Lo único que quedan son testigos de los trofeos que ganó para esta primaria, que hoy se le orgullece de la más grande estrella. Y fue justo en esa etapa de su vida donde su padre se convirtió en el entrenador más exigente que algún día pudo tener.
Tengo mucha confianza en él. Si es un entrenador que trabaja con cariño, es un entrenador que puede ser un buen jugador.
Muy rápido europa puso los ojos en él. Primero alemania, después inglaterra.
Y cuando todo parecía éxito y alegría, hacer el servicio militar de su país se convirtió en una pesadilla que puso en riesgo su carrera. Ser desertor simplemente no era opción.
Lograr octavos de final en rusia, 2018 era su salvación. Y ahí, después de la derrota ante méxico, sony se desplomó.
También en ese mundial, un gol suyo ante alemania ayudó a méxico a clasificar y entonces se convirtió en un hermano mexicano. Al final obtuvo la excepción militar con la medalla de oro en los juegos asiáticos de 2018.
Pudo seguir brillando. Hoy es leyenda, ídolo y el jugador a seguir en corea del sur.
Y por más raro que parezca, hoy en día en su academia el método sony sigue vigente con su padre trabajando en las próximas estrellas.