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La primera de las semis es historia, vaya juego, que pudo ser rompequinielas porque la verdad, muchos veían a la france levantando el título, pero se quedaron con las ganas. Y ya lo presentían, desde que salieron los equipos a calentar, ni a mbappé ni a estédon no les cuadraba algo, quiso olvidarse del tema y se puso a cantar, feliz de la vida y pronosticó su resultado.
Por esta parte del campo, de mbappé, mbappé va a meter 1, 2, 3, 4, 0. Entonó con orgullo su himno y aplicó la de tú y yo estamos locos, lucas.
Tras el silbatazo, ya sentía pasos. ¡dígame!
¡dígame! ¿eso qué?
¿eso qué? ¡eso qué?
Se acordó que cantando, se sentía muy feliz. Y le olvidaban los malos presentimientos, llamando la atención.
Pero pues lo que pasaba en la cancha era casi todo en contra, poquito eran los que mostraban los galos. Aún así, seguían sobradones.
Y ¡pum! Penal para españa.
Ahora sí, los amigos andaban de mírame y no me toques. Faltaba el 2-0.
Se acabó. Bajio, madre.
Bajio, madre. Es correcto, francia se fue con las manos vacías y ellos como bebés con pañalca.
Mejor, mejor vean el colorín colorado. Mejor, mejor vean el colorín colorado.