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Gracias al autismo el veloz Mikey es medallista olímpico

Mikey Brannigan de 19 años ganó la medalla de oro en los 1500M en los Paralímpicos de Río 2016 y su meta es llegar las Olimpíadas regulares del 2020.
16 Sep 2016 – 10:09 PM EDT

Por Ernesto Reitich

La historia de Mikey Brannigan es una de las más impresionantes en la pista y campo de los Estados Unidos, él es un atleta muy talentoso con autismo que está ubicado entre los mejores corredores de media distancia en los Estados Unidos.

A principios de agosto, Brannigan rompió la milla en menos de cuatro minutos por primera vez, logrando 3:57 en el Sir Walter Miler en Raleigh de Carolina del Norte.

“Me sentí súper feliz”, expresó Mikey, “esa era mi meta personal”.

Pero su historia no terminará en Río, Brannigan aspira con competir algún día en las Olimpiadas, para convertirse en uno de los pocos atletas que han competido en ambos eventos, los Juegos Paralímpicos y los Juegos Olímpicos.

"Él no ve el autismo como una barrera para una exitosa carrera como atleta", dijo Eamonn Coughlan, el legendario irlandés y poseedor del récord mundial olímpico en 5.000 metros. "Él es una inspiración para todas las personas que tienen que superar los diversos problemas que se enfrentan en la vida."

El joven Mikey está respaldado por Coughlan y por el New York Athletic Club, la famosa asociación en Manhattan que tienen en sus filas a cientos de medallistas olímpicos.


Aunque numerosas universidades estaban interesadas en él, había varios obstáculos para que Brannigan cursara una carrera en la universidad, como la manera de hacer los exámenes entre otras cosas, comentó su mamá, Edie Brannigan, así que el NYAC le ofreció una alternativa cerca de casa.

La entrenadora de Brannigan es Sonja Robinson, ex atleta de pista y directora de inclusión del NCAA, incluso se fue a vivir con la familia Brannigan en Long Island. Ella hizo ajustes nutricionales (Brannigan es sensible al gluten) y se enfocó en el estiramiento y la velocidad.

En la pista, Brannigan está trabajando en su ritmo y en la estrategia para las carreras, tratando de aflojar al principio para no cansarse al final.

"Su inclinación natural es correr duro desde que suena la pistola", dijo Robinson. "Ese deseo es muy fuerte para él".

La entrenadora dijo que estaba contenta con el desarrollo de Brannigan hasta el momento. "Ha sido muy constante en su progresión", dijo Robinson. Al mismo tiempo, había sido difícil encontrar compañeros de entrenamiento para Mikey consistentes en su área. A medida que mejora, habrá una necesidad de ponerlo en un entorno en el que pueda entrenar regularmente con corredores en su nivel, dijo Robinson. Todo esto pensando en Tokio 2020.

Inspiración a millones de padres

La preocupación más grande de todos los que tenemos un hijo o un familiar con autismo es, ¿qué va a pasar en el futuro cuando nosotros no estemos?, la meta más importante de todo padre es lograr que su pequeño sea feliz y se vuelva lo más independiente posible.

Cada día me reconfirmo que el deporte es una de las herramientas más importantes en este largo proceso. La autoestima, las relaciones con sus compañeros, el enfoque y la motivación son un regalo que le debemos inculcar a todos los chicos del mundo, más aún a los chicos con “capacidades especiales”.

Mikey ya se encontraba en Río, en la villa olímpica, cuando llamó a su mamá Edie para contarle, con la respiración entrecortada que estaba “disfrutando del momento de su vida”, que su cuarto en la villa, tenía tremenda vista y que le encantaba estar rodeado de sus competidores de todos lados del mundo.

Escuchar la emoción de su hijo es todo lo que necesitan sus padres, ya Mikey es un ganador con el solo hecho de participar en este evento rodeado de gente y disfrutarlo al máximo. Sobre todo cuando sabemos lo que sufre un chico con autismo y su familia al ser rechazados por una sociedad ignorante.

El gran Mikey ya ganó su medalla de oro en los 1500 metros en Río y cumplió con sus promesas al igual que con el sueño de sus padres de ver a un chico exitoso, independiente y ejemplo para el mundo entero.

El veloz Mikey seguirá corriendo y luchando y no les sorprenda verlo en los Juegos Olímpicos de Tokio en el 2020, compitiendo y disfrutando al lado de los mejores del mundo.

El deporte puede cambiar vidas e inspirar a muchos, recordemos también a otro atleta inspirador con Sindrome de Down, el gran nadador y medallista de las Olimpiadas Especiales, Andy Miyares.

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