Cientos de hinchas croatas tomaron el corazón de Dallas antes del juego ante Inglaterra. Entre cánticos, banderas gigantes e Ivana Knöll robándose cámaras, la previa mundialista convirtió la ciudad en una postal roja y blanca.
El debut de Portugal en la Copa Mundial dejó una imagen inesperada: Cristiano Ronaldo terminó con menos contacto con el balón que su propio portero en un partido marcado por la falta de conexión ofensiva
Cientos de hinchas croatas tomaron el corazón de Dallas antes del juego ante Inglaterra. Entre cánticos, banderas gigantes e Ivana Knöll robándose cámaras, la previa mundialista convirtió la ciudad en una postal roja y blanca.
El debut de Portugal en la Copa Mundial dejó una imagen inesperada: Cristiano Ronaldo terminó con menos contacto con el balón que su propio portero en un partido marcado por la falta de conexión ofensiva