En un movimiento que amenaza con incendiar el ya volátil tablero de Medio Oriente, funcionarios de milicias respaldadas por Irán en Irak han revelado preparativos para una "guerra de desgaste" dirigida contra intereses estadounidenses.
Lo que comenzó en 1953 como una maniobra clandestina para asegurar intereses petroleros se ha transformado, tras setenta años, en un ciclo ininterrumpido de hostilidad que hoy mantiene al mundo en vilo. La relación entre Estados Unidos e Irán, definida por golpes de Estado, crisis de rehenes y una carrera nuclear que parece haber cruzado el punto de no retorno, atraviesa en este 2026 su capítulo más sombrío.
El portaviones estadounidense Gerald R. Ford, el más grande del mundo, está desplegado en el mar Mediterráneo, a la expectativa de una posible ofensiva de EEUU contra Irán, en medio de las tensiones entre ambos países.
En un movimiento que amenaza con incendiar el ya volátil tablero de Medio Oriente, funcionarios de milicias respaldadas por Irán en Irak han revelado preparativos para una "guerra de desgaste" dirigida contra intereses estadounidenses.
Lo que comenzó en 1953 como una maniobra clandestina para asegurar intereses petroleros se ha transformado, tras setenta años, en un ciclo ininterrumpido de hostilidad que hoy mantiene al mundo en vilo. La relación entre Estados Unidos e Irán, definida por golpes de Estado, crisis de rehenes y una carrera nuclear que parece haber cruzado el punto de no retorno, atraviesa en este 2026 su capítulo más sombrío.
El portaviones estadounidense Gerald R. Ford, el más grande del mundo, está desplegado en el mar Mediterráneo, a la expectativa de una posible ofensiva de EEUU contra Irán, en medio de las tensiones entre ambos países.